Pudiera pensarse que, por ser un equipo operado por el municipio de Carolina, los Gigantes de la liga invernal no tienen que preocuparse mucho por la faceta económica del equipo.

Sin embargo, Guillermo Martínez, su administrador, asegura que no es así.

“El municipio es el principal auspiciador del equipo”, reconoció, “pero no sabemos todavía cuál va a ser su aportación para la próxima temporada”.

“Hay que recordar que en los municipios cada vez hay menos dinero”, agregó, refiriéndose no tan solo a la pérdida de ingresos debido al cierre obligado de los comercios durante la pandemia, sino a la eliminación de la ley 29, que implica que ahora, según parece, los municipios tendrán que costear los pagos a los pensionados y a los planes médicos que antes correspondían al gobierno central.

“Hay que esperar a ver cómo se desarrolla todo esto”, agregó. “Es algo que quizá no sepamos como hasta agosto”.

“Pero hay que estar preparados”, alertó. “Quizá los municipios que antes aportaban $300,000, ahora aporten $200,000 o $150,000”, dijo.

Y también es previsible una disminución en los ingresos producidos por los auspiciadores.

“Quizá los que antes daban $10,000, ahora den $5,000, $3,000… o nada”.

Y, claro, eso es sin contar con la posibilidad de que, de mantenerse la actual directriz gubernamental, la temporada, programada para iniciar en noviembre, tenga que jugarse sin público, lo cual limitaría aun más los posibles ingresos por los auspiciadores, además de eliminar los que son consecuencia de la boletería y la cantina, sin incluir el gasto adicional —aún no especificado— de las pruebas de contagio que  resulta probable que haya que hacerle continuamente a peloteros y demás personal vinculado a la liga.

“La liga ha tenido varias reuniones virtuales donde se han evaluado distintos escenarios”, dijo, “pero yo me inclino a que tengamos una temporada como la que tuvimos después de María: de un mes de duración”.

“Pero para mí jugar sin público es como bailar con la fea”, agregó.

“Y al reducirse los ingresos, tendríamos que llegar a un acuerdo con la Asociación de Peloteros, como se hizo en esa ocasión, para poder bajar los salarios, que es lo mismo que está pasando en Grandes Ligas donde los dueños están pidiéndole a los peloteros que acepten una reducción del 25%”.

“Y si, como han dicho, algunos de los jugadores de Grandes Ligas quieren venir a jugar, ¿cómo se van a poder pagar esos salarios?”

“Pero yo necesito saber con tiempo si se va a jugar, y cómo se va a jugar”, continuó. “Si se va a jugar sin público, tengo que pensar ya en fumigar los camerinos, los dugouts… si es con público, hay que fumigar todo el estadio”.

“Pero realmente en algún momento va a haber que llegar a una decisión”, dijo. “Tal vez haya que decidir que, en vez de hacer algo que va a quedar mal, lo mejor sea cancelar de una vez la temporada y esperar al próximo año para poder hacerlo todo bien”.

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