“Hay mucha incertidumbre”, reconoció el presidente de la Liga de Béisbol Invernal Roberto Clemente, Juan Antonio Flores Galarza, “y las cosas pueden cambiar día a día”.

Pero ahora, cuando el béisbol de Grandes Ligas parece estar enfrascado en hacer los esfuerzos decisivos por salvar su temporada de este año, las noticias —oficiales o extraoficiales— están suscitándose casi sin pausa, y los funcionarios de la liga boricua tratan de mantenerse al tanto para evaluar cuáles serían sus posibles impactos sobre su temporada, prevista para comenzar en noviembre.

La noticia impactante más reciente, todavía no informada oficialmente, fue la de la cancelación del Clásico Mundial de Béisbol, señalado para marzo de 2021.

“Eso es muy lamentable”, dijo Flores Galarza, “porque se esperaba que Puerto Rico volviera a tener un equipo contendor y algunas de las estrellas habían dicho que vendrían a jugar en nuestra liga para prepararse”.

Aparte de eso, “al aplazarse hasta el 2023, no se sabe cuántos seguirían en ese equipo: no tanto porque no estén jugando, sino por los salarios que algunos estarían recibiendo, por lo cual quizá no se les permitiría jugar”.

Otra noticia que parece inevitable aunque tampoco ha sido informada oficialmente, es la decisión de descartar el beisbol de liga menor este año, optándose en cambio por expandir los rosters de los equipos de Grandes Ligas tal vez hasta 50 jugadores, para contar con un buen banco de reservas.

“Eso no se ha anunciado oficialmente todavía, pero parece que va a ser así”, dijo Flores Galarza.

Y eso, curiosamente, podría ser beneficioso para la liga boricua.

“Eso querría decir que va a haber muchos jugadores de liga menor de gran talento que se habría quedado sin jugar este año y que pudieran estar deseosos de jugar en nuestra liga”, dijo. “Aparte de que muchas veces las organizaciones, para evitar que jueguen, invocan la fatiga extrema… y este año ni siquiera creo que vaya a haber fatiga extrema”.

En tercer renglón, aunque MLB ya ha propuesto que el spring training retrasado empiece en junio y la temporada de unos 80 juegos comience para el 4 de julio, en estos momentos MLB y la Asociación de Peloteros están enzarzados en unas complicadas negociaciones en torno a un pedido de que los peloteros acepten una rebaja salarial, y las firmes actitudes asumidas por ambas partes hacen que crezca el temor de que no pueda llegarse a un acuerdo y que incluso se cancele toda la temporada.

Puerto Rico celebró con mucho éxito la más reciente edición de la Serie del Caribe. [foto José Rodríguez]

“Ojalá que no sea así porque sería muy detrimental para el béisbol”, dijo el directivo puertorriqueño, “pero, según he leído, el problema que tiene la asociación de peloteros no es tan solo uno económico, con los salarios”.

“Ellos también están diciendo que si se está hablando de jugar sin público, es porque existe un riesgo, y si existe un riesgo, ¿por qué no se va a proteger también a los peloteros?”

Aparte de las masivas repercusiones que tendría el no jugar toda una temporada de Grandes Ligas, sin embargo, lo irónico es que eso sería algo que también pudiera terminar beneficiando a la liga boricua.

“Pudiera estarse repitiendo lo que pasó en 1994”, dijo, refiriéndose al conflicto laboral que provocó que en agosto se cancelara el resto de la temporada de ese año y a la vez condujo a que las principales estrellas de Puerto Rico jugaran en el torneo invernal de 1994-95, “que fue lo que condujo al ‘Dream Team’”.

Claro, con  todo hay un gran signo de interrogación debido a la pandemia, y cómo esta siga desarrollándose.

“Pero en un sentido nosotros hemos sido afortunados”, dijo Flores Galarza. “Al contrario de nuestras otras ligas, a las que el virus los cogió en media temporada, nosotros pudimos terminar nuestro torneo exitosamente en enero y luego celebramos con gran éxito la Serie del Caribe en febrero, porque todo eso fue antes de que empezara esto”.

“Los directores nos estamos reuniendo promedio una vez a la semana y también hemos tenido una reunión vía Zoom con la Asociación de Peloteros, que siempre ha sido muy flexible, como se comprobó con el torneo que hicimos en 2018 después de María, cuando muchas de las cosas que se pusieron en práctica fueron propuestas por ellos mismos”.

“Ya tenemos distintos modelos de las distintas posibilidades, aunque no pueden tomarse decisiones porque la decisión cambia de un día para otro”, dijo.

“Pero lo más importante es que todavía tenemos seis meses para seguir de cerca toda esta situación”.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*
*