Si alguien debe estar más deseoso que el promedio de que la temporada de la liga superior de voleibol femenino se reanude, ese podría ser el dirigente de las Llaneras de Toa Baja, Luis Aponte, quien, cuando esto se produzca, debería contar con la adición de dos jugadoras claves pertenecientes a la selección nacional: la acomodadora Natalia Valentín y la medio Neira Ortiz.

“Sin duda que el equipo mejora”, dijo. “Las dos son las mejores o por lo menos están entre las mejores en sus posiciones y, en el caso de Natalia, ella es una líder que nos va a ayudar mucho”.

“En nuestro equipo sí tenemos jugadoras que son líderes con sus acciones, pero Natalia es una veterana que es una líder verbal, que es algo que nos hacía un poco de falta”.

Natalia se encuentra en su residencia en Omaha, Nebraska, luego de que se cancelara la temporada de la Liga de Polonia, donde estaba jugando, mientras que Neira ya regresó la semana pasada a la Isla después de haber jugado en Alemania.

Las dos estaban completando la cuarentena mandatoria de 14 días, aisladas en sus casas, que se exige a todas las jugadoras que estaban en el exterior.

“No me he comunicado con ellas, del mismo modo que no me he comunicado con ninguna de las otras jugadoras, porque en estos momentos que estamos viviendo he preferido dejarles su espacio porque sé que tienen otras preocupaciones además del voleibol”, dijo Aponte, quien ha ganado en las pasadas dos temporadas el campeonato de la liga masculina al mando de los Mets de Guaynabo.

“Pero el preparador físico, Carlos Matthew, sí le ha preparado un programa de trabajo a todas en sus residencias y ha estado pendiente de ellas”, agregó.

Luis Aponte se mostró entusiasmado con la eventual integración a su equipo de Natalia Valentín y Neira Ortiz. [fotos Laura Mojica]

Sin embargo, dijo, “no hay un monitoreo constante: tenemos un grupo de jugadoras que tienen experiencia y son muy profesionales, y ellas saben que tienen que mantenerse en forma para cuando pueda jugarse nuevamente”.

Ningún equipo está practicando ni acudiendo al gimnasio desde que la gobernadora Wanda Vázquez ordenó el toque de queda.

Al igual que muchos otros relacionados con la liga, Aponte no cree que eso vaya a ocurrir pronto.

“Todos estamos esperando lo que ocurra el 30 de marzo y la reunión de la Liga”, agregó.

El toque de queda se impuso hasta el 30 de marzo y la liga tiene pautada una reunión —que probablemente se celebre mediante teleconferencia— para el 31 de marzo, con tal de esbozar sus planes a base de lo que decida entonces el gobierno, que parece encaminarse a extenderlo al menos por otras dos semanas.

“Lo que sí me parece imposible es que se pueda jugar desde el 3 de abril, como se había hablado”, dijo Aponte. “Va a tomar como mínimo 15 días para que los equipos puedan prepararse”.

Con marca  de 4-8 y 16 puntos, Toa Baja llevaba tres derrotas seguidas —todas a cinco sets— al momento de detenerse la temporada luego de los juegos del 10 de marzo.

En esos momentos, el equipo acababa de dejar libres a la esquina y opuesto Yeaneska Matos y a la acomodadora Bárbara López, y tenía la intención de traer una segunda refuerzo —una acomodadora— a la que había contratado por unos cuatro juegos, básicamente para llenar el espacio en lo que llegaba Natalia.

“Teníamos que hacer unos movimientos para darles espacio a las jugadoras que íbamos a traer”, dijo, “aparte de que Bárbara se había lesionado de la ingle e iba a estar fuera unas tres semanas”.

“Y a la acomodadora refuerzo la traíamos porque la esquina que teníamos planeado traer no iba a estar disponible hasta abril”, agregó.

“Pero ahora, claro, hay que ver”, dijo. “Uno de los aspectos positivos de que se hayan suspendido las Olimpiadas es que pueden estar disponibles algunas de las jugadoras ‘top’ de Estados Unidos”.

La turca Yeliz Basa, quien juega como opuesto y esquina, es la otra refuerzo de las toabajeñas.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*
*