Al regresar a la Liga Femenina en 2019, las Llaneras de Toa Baja tuvieron una meritoria actuación al llegar hasta semifinales, donde se eliminaron en seis juegos ante las Changas de Naranjito.

Después, sin embargo, el apoderado Ing. Marcos Martínez y su asesor, el veterano líder voleibolístico Carlos Beltrán, han reforzado el equipo a tal extremo con nuevas adquisiciones que algunos aseguran que las Llaneras de 2020 podrían ser una de las principales candidatas —sino la principal— para detener el empuje de las pentacampeonas Criollas de Caguas.

Dirigidas ahora por Luis Aponte, quien lleva dos campeonatos seguidos al mando de los Mets de Guaynabo, las Llaneras escogieron a las venezolanas nativizadas Shirley Florián y Oneida González con los turnos primero y tercero del sorteo. Y ya habían recibido en cambios a la estelar libero Debora Seilhamer, la central del equipo nacional, Neira Ortiz y la acomodadora Kathia Sánchez, para unirse a un elenco que ya contaba con figuras como la central cubana Dulce María Téllez, la opuesto Génesis Collazo y la joven esquina Kanisha Jiménez.

“Ya estábamos practicando, pero el jueves, al unirse Shirley, fue que por primera vez tuvimos el equipo completo”, dijo Aponte, quien regresa a la liga femenina por primera vez desde que dirigiٕó a Bayamón en el 2015.

“Ahora mismo tenemos 12 jugadoras en el roster (de 15 posibles), dejando dos espacios disponibles para Natalia Valentín y Neira Ortiz”.

Natalia, acomodadora y capitana del equipo nacional, se encuentra jugando este año en la Liga de Polonia mientras que Ortiz, hija del legendario canastero Piculín Ortiz, está activa en Alemania.

Aponte no descarta que ambas se unan en algún momento a las Llaneras: “Creemos que Neira puede llegar primero pero Natalia está en un equipo que parece que puede llegar hasta abajo, como se dice, y si acaso quizá pudiera estar con nosotros para semifinales o la final”.

El equipo dejó un espacio libre, por ahora, para que posiblemente lo llene una refuerzo, si en efecto se permite que jueguen las refuerzos.

“Eso se vería después: si jugamos con una o con las dos refuerzos”, explicó.

Pero el equipo, que seleccionó en el sorteo, además de a Florián y Oneida, a Bianca Torres y a Jessica Candelario, también se ha fortalecido más todavía con la firma de agentes libres como Yeaneska Matos y Nayka Benítez, quienes jugaron en la edición de 2019, la esquina Pamela Cartagena, quien ganó el campeonato con las Criollas el torneo pasado y la colocadora Bárbara López, quien jugó con Naranjito.

Y Aponte está consciente de que no estará de más contar con tantas reservas de experiencia.

“Básicamente, al retrasarse el inicio del torneo para el 12 de febrero, se va a jugar todo el itinerario de 24 juegos dentro de las fechas que había antes”, dijo, “y eso provoca un itinerario muy apretado”.

Así, abriendo la campaña el 13 de febrero en su cancha, la Antonio R. Barceló, recibiendo a Caguas, las Llaneras estarán jugando seis juegos en ocho días.

“Con ese tipo de itinerario hacen falta muchas reservas que estén disponibles para aliviar un poco la carga”, concluyó Aponte. 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*
*