Este próximo viernes Joel Matos tratará de convertirse en el primer nadador puertorriqueño, y quizás en todo el mundo, en nadar en una piscina 30 horas ininterrumpidas a beneficio de Special Olympics Puerto Rico, acto desprendido y lleno de amor que a su vez pone en riesgo su integridad fí­sica.

El evento Brazadas por la Inclusión, ideado por esta organización que impacta a atletas con discapacidad intelectual, comenzará a partir del viernes 31 de enero, a las 12 del mediodí­a, y durará hasta el sábado primero de febrero hasta las seis de la tarde en la piscina del Caparra Country Club de Guaynabo. Esta actividad es abierta a todo el público y las personas que participen escogen la cantidad de tiempo y el horario en el que quieran nadar.

“Para este año mi equipo y yo decidimos aportar 30 horas al evento porque, en lo personal, no quería repetir la misma cantidad de horas del pasado año, sino retarme aún más. Con el respaldo de los atletas de Special Olympics sé que lo lograré”, expresó el ultra nadador, quien en la primera edición nadó 24 horas, convirtiéndose el pasado año en el primer boricua en nadar esta cantidad de horas corridas en una piscina.

A su vez, Special Olympics Puerto Rico se convertirá en la primera organización del patio en armar un maratón de natación con durabilidad de más de un dí­a, sobrepasando las 24 horas del año pasado.

El también terapista acuático e instructor de natación adaptada investigó sobre la existencia de récords similares a nivel mundial, y según el ultra nadador nadie ha logrado nadar 30 horas corridas confinado a una piscina.

“Tengo un gran respeto y admiración por los atletas de Olimpiadas Especiales. Sus aportaciones van más allá de traer medallas en competencias. Ellos nos enseñan el valor de las cosas pequeñas, en especial el ser solidario y nunca rendirse”, agregó Matos, quien hace años fue voluntario dentro de la organización como atleta unificado en la disciplina de bochas.

Dentro de su preparación para este reto Matos entrenó durante el pasado fin de semana en la privación del sueño por 30 horas, para luego realizar entrenamientos de fondo en la mañana. Recientemente este atleta estuvo en Colorado, en donde entrenó en unas instalaciones especializadas en nado a distancia. Allá­ Matos aprovechó el escenario para entrenar en el frí­o y sobre el nivel del mar y así mejorar su oxigenación.

Matos acostumbra ayudar a entidades sin fines de lucro. Hace unos meses este intrépido atleta realizó un cruce a nado al comenzar desde la isla Just Van Dyke y finalizar en el pueblo de Fajardo. Luego de la actividad de 30 horas el ultra nadador enfila cañones para hacer el cruce a nado del Canal de la Mancha, que inicia en Inglaterra y culmina en Francia.

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