En lo que va de la temporada, el mejor anotador de entre los novatos no se llama Zion, quien aún no ha visto acción tras la operación de rodilla. Tampoco se llama Ja ni RJ, el segundo y tercer jugador seleccionado en el pasado draft que están teniendo excelentes temporadas con sus respectivos equipos. 

Para ir más al detalle, el mejor anotador de la clase no escuchó su nombre de entre los 60 seleccionados en la noche del sorteo de novatos.

El mejor novato juega para el Heat de Miami, y se llama Kendrick Nunn. El armador de 6-2 promedia 22.4 puntos por juego con excepcionales porcentajes, adicional a sus casi dos robos de balón por juego. 

Nunn se convirtió en el jugador no drafteado con mayor puntuación en sus primeros cinco juegos en la historia de la NBA. Solo Kevin Durant y Jerry Stackhouse anotaron más puntos en sus primeros cinco juegos en los últimos 25 años.

Pero Nunn tampoco era un nombre desconocido que surgió de la nada, a lo Jeremy Lin en su momento. Nunn era un excelente prospecto en escuela superior, ganando varios títulos del estado junto a Jabari Parker en la prestigiosa escuela Simeon Career Academy. En el proceso, se ganó una beca para estudiar en la Universidad de Illinois, donde llegó segundo en puntos por juego en su tercera temporada, y seguía su trayectoria hacia una carrera exitosa en la NCAA y eventualmente en la NBA.

Fue aquí que un incidente descarriló su carrera. 

En el 2016, Nunn fue expulsado de la Universidad, luego de declararse culpable de un delito menor de agresión derivado de un arresto por violencia de género. Nunn fue acusado en marzo de 2016 de golpear a una mujer en la cabeza, empujarla y luego echar agua sobre ella.

“Nos preocupamos profundamente por Kendrick y queremos que tenga éxito. Pero después de una extensa deliberación, creemos que lo mejor para nuestro programa es reafirmar nuestros valores centrales de confianza y respeto, para enviar un fuerte mensaje sobre el comportamiento aceptable para nuestros estudiantes atletas”, expresó en ese momento un portavoz de la universidad. 

Nunn regresó al baloncesto colegial después de un año alejado, uniéndose a la Universidad de Oakland, donde dominó al son de 26 puntos, cinco rebotes y cuatro asistencias por juego, terminando segundo en la NCAA en puntos detrás de nada más y nada menos que Trae Young.

Aún así, sus interrogantes eran muy inmensas para que un equipo invirtiera en el. En primer lugar, las verificaciones de antecedentes espantaron a muchos de los equipos más adversos al riesgo. Segundo, por haber perdido un año, Nunn era un armador de 24 años que sobresalía por su habilidad de anotar por encima de envolver a sus compañeros. 

Después de no ser seleccionado, el armador firmó un acuerdo parcialmente garantizado con los Warriors de Golden State. Sin embargo, no logró hacer la escuadra principal y fue asignado al G League. Tras promediar 19 puntos, los Heat se vieron lo suficientemente interesados como para llevarlo como parte de su escuadra de la Liga de Verano. Ahí fue que Nunn aprovechó el escenario para demostrar sus dotes ofensivos que lo convirtieron en parte de la escuadra oficial y eventualmente del cuadro regular, junto al estelar Jimmy Butler.

“Hay un largo linaje de jugadores no seleccionados del Miami Heat que han pasado por nuestro programa de desarrollo de jugadores, y él es el próximo. Es un talento y tiene una gran ética de trabajo. No está sorprendido por las expectativas de esta organización”, expresó el dirigente del Heat Erik Spoelstra a los medios norteamericanos.

De seguir el paso, Nunn se convertirá en una de las gangas más grandes en la liga, cobrando poco más de un millón por temporada por los próximos años, pero, de aprovechar la oportunidad, puede establecerse como un pilar dentro de la franquicia.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*
*