José ‘Sniper’ Pedraza y su grupo evidentemente están tomando su pelea del 14 de septiembre en Las Vegas con José ‘Chon’ Zepeda como si fuera una de título mundial.

Y eso se debe a que entienden que prácticamente lo es. El californiano de ascendencia mexicana Zepeda, con marca de 30-2 y 25 nocauts, está clasificado noveno por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) en las 140 libras y es un veterano de dos peleas de título mundial.

“Es un boxeador que tiene todas las las cualidades de campeón”, dijo Luis Espada, padrastro, manejador y entrenador del Sniper (26-2 y 13), el cidreño de 30 años que ha sido campeón en las 130 y 135 libras y estará abriendo fuego ahora por primera vez en las 140. “Boxea, pega y tiene estámina”.

“Y tiene dos grandes peleas de título mundial donde una la perdió por dislocarse el hombro y la otra la perdió con el doble campeón mundial José Ramírez por decisión mayoritaria donde muchos críticos lo vieron ganar”.

“Es una pelea que pondrá a Pedraza en los rankings de las 140”.

Pedraza aparece clasificado cuarto por la OMB en las 135 libras, pero está acostumbrado a medirse con lo mejor, independientemente del peso en el que esté en determinado momento.

En 2017, cuando hacía su tercera defensa como monarca junior ligero de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) y tenía que sacrificarse para seguir marcando las 130 libras, perdió su cetro al caer en siete asaltos ante el ahora ultra reconocido Gervonta Davis, protegido de Floyd Mayweather.

Y en su penúltima pelea, el 8 de diciembre, cayó por decisión luego de un intenso encuentro con el superdotado Vasyl Lomachenko un choque unificatorio de las 135 libras donde él exponía el cetro de la OMB que había ganado frente al veterano Raymundo Beltrán.

Y el 25 de mayo, en su última pelea, Pedraza, quien habitualmente es un peleador de gran defensiva y boxeo a distancia que se cambia con frecuencia a una guardia zurda, esta vez presionó y atacó sin misericordia al mexicano Antonio Lozada, Jr., antes de noquear en el noveno asalto al fuerte pegador con marca de 40-2-1 y 34 nocauts que había ganado renombre gracias a romperle el invicto a Félix Verdejo.

Zepeda, entretanto, sufrió su primera derrota en julio de 2015 en un combate celebrado en Inglaterra en el que no salió al tercer asalto luego de dislocarse el hombre izquierdo en su pelea con Terry Flanagan por el cetro ligero de la OMB.

Su cerrado combate con Ramírez por el cetro junior welter del CMB fue el 10 de febrero de este año en Fresno, California, y en su siguiente encuentro, el 18 de mayo, tuvo que conformarse con un no contest frente a Eleazar Valenzuela en Ciudad México cuando su rival quedó cortado tras un choque accidental de cabezas en el tercer episodio.

“Pedraza sí se siente más fuerte y muy cómodo en las 140”, dijo Espada.

“Llegamos a Las Vegas dos semanas antes de la pelea para aclimatarnos y estar  bien enfocados en esta importante pelea que será la primera en las 140 libras”, agregó. “Este tiempo es perfecto para enfoque y trabajo específico para el plan de pelea, entrenamiento, alimentación y descanso”.

“Nos ha dado buen resultado en los acuartelamientos”, agregó.

“Esperamos hacernos campeones lo más pronto posible en las 140”.

Pero Espada adelantó que no debe esperarse de Pedraza el mismo estilo de pelea que hizo frente a Lozada.

“En las 135 ya él sabía cómo estaba en ese peso y Lozada era muy bueno pero de menos boxeo que Zepeda”, dijo. “En esta venimos a trabajar asalto por asalto y según se desarrolle la pelea se harán ajustes”.

“Será una pelea técnica hasta que Zepeda haga cambiar las cosas, pero sería si él obliga a Pedraza a pelear”.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*
*