A pesar de que días atrás se anunciaron las reservas de los siete equipos de la Liga Superior Femenina de voleibol, esto no implica necesariamente que la próxima temporada vaya a jugarse de nuevo con siete equipos.

El Dr. César Trabanco, presidente de la Federación, explicó que, por ejemplo, todavía no puede descartarse el posible regreso de las Pinkin de Corozal, o incluso el de las recesadas Orientales de Humacao.

“Hay muchas probabilidades de que Corozal regrese”, dijo. “Y lo de Humacao está pendiente: el equipo ya recesó por un año y, si pide una dispensa para recesar un año más, la misma tendría que ser aprobada por la Liga, pero estaría sujeto a que la franquicia regrese el próximo año, vendan el equipo o el mismo desaparezca”.

Corozal tendría que nutrirse de agentes libres y jugadoras dejadas libres por los otros equipos, mientras que con Humacao habría qué determinar qué jugadoras le pertenecen todavía al equipo.

“Pronto debemos establecer quiénes son agentes libres”, dijo. “Por ejemplo, Keila Rodríguez pidió la agencia libre”.

De la misma manera, dijo, tampoco puede descartarse todavía el regreso de las jugadoras refuerzos, después de que la Liga solo jugara con nativas en el pasado torneo en gran medida debido a que Norceca, el organismo que regula el voleibol en la región, prohibió la contratación de refuerzos en Puerto Rico hasta que no se salde la deuda salarial que viene arrastrándose desde hace años con refuerzos dominicanas que jugaron con las desaparecidas franquicias de Corozal y San Juan.

El cambio de Valeria León de Toa Baja a Aibonito volvió a someterse para su aprobación. [foto Laura Mojica]

“Según tengo entendido, la deuda de Corozal parece haberse saldado”, dijo Trabanco, “pero de todos modos no era de $68,000, como decía Cristóbal Marte (el presidente de Norceca)”.

“Yo sabía que no era esa cantidad porque yo mismo había contribuido $10,000 para pagar parte de esa deuda cuando era apoderado de Ponce”.

“Y la de San Juan era otra cosa, de $16,000”, agregó.

En  fin, Trabanco espera que ambos asuntos, la posibilidad de franquicias adicionales o las refuerzos, por lo menos empiecen a dilucidarse en una reunión que tendrá este sábado la liga femenina con su director, José ‘Picky’ Servera.

Por otro lado, el líder federativo dijo que la mexicana nativizada Andrea Rangel, una de las mejores jugadoras del pasado torneo con las subcampeonas Changas de Naranjito, pasó a pertenecer oficialmente a la franquicia de Naranjito.

Rangel había jugado anteriormente como refuerzo con Humacao y se suponía que regresara a esa franquicia si la misma volvía a activarse.

“Humacao tenía una deuda con ella que se la saldó Naranjito, por lo que renunció a todo derecho sobre la jugadora”, explicó.

Por otro lado, Trabanco dijo que los dos cambios aprobados por la liga femenina en junio fueron anulados después de una querella presentada por dos equipos, que sostenían que los cambios no procedían debido a que no se habían sometido las listas de reservas.

“Con franqueza, Picky Servera admitió que se había equivocado al aprobarlos debido a que había estado de viaje y no sabía que no se habían sometido las reservas”, dijo.

El elemento decisivo de la querella fue la presencia de Julymar Otero junto a Carola Biver en el cambio de Naranjito por Raymariely Santos, de Mayagüez, cuando Otero no iba a ser reservada por Naranjito y, por lo tanto, no podía ser canjeada por el equipo.

El otro cambio fue el de Neira Ortiz y Ashley Vázquez de Aibonito a Toa Baja por la colocadora Jizzyan Gesualdo, la libero Valeria León y el primer turno de la segunda ronda de las Llaneras en el sorteo.

“Los dos cambios fueron anulados y tengo entendido que el de Naranjito y Mayagüez no volverá a someterse, aunque el de Toa Baja y Mayagüez ya volvió a someterse y está en espera de su aprobación”, concluyó Trabanco.

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