Por primera vez desde que el Dream Team hizo su entrada triunfal en Barcelona en el 1992, el equipo de Estados Unidos no tendrá el mejor jugador del torneo en una competencia internacional cuando vaya la bola al aire en la Copa Mundial de FIBA el próximo 31 de agosto en China.

Ese título le pertenece a Giannis Antetokounmpo, quien vestirá los colores de Grecia. Tampoco tendrán el segundo mejor jugador mientras Nikola Jokic esté en pie por Serbia.

Rudy Gobert, Nikola Vucevic, Danilo Gallinari y Jonas Valanciunas serían titulares para el equipo de USA si jugaran para ellos.

Luego de las bajas de las superestrellas de la liga, y de jugadores de dos o tres niveles más abajo que no quisieron participar del torneo, la escuadra termina con Kemba Walker, de los Celtics, Donovan Mitchell (Jazz), Joe Harris (Nets), Khris Middleton (Bucks), Myles Turner (Pacers), Brook López (Bucks), Harrison Barnes (Kings), Jaylen Brown (Celtics), Marcus Smart (Celtics), Mason Plumlee (Nuggets), Jayson Tatum (Celtics) y Derrick White (Spurs).

Donovan Mitchell es uno de los canasteros que tendrá a su disposición el legendario coach Greg Popovich. [suministrada]

La suma total de participaciones en Juegos de Estrellas en los que han sido seleccionados entre los 12 de la escuadra—cinco en total—, son un tercio de los que tiene LeBron James en su bolsillo por sí solo, y menos de los que tienen individualmente muchos de los que optaron por el descanso este verano, como Steph Curry, James Harden, Anthony Davis, Russell Westbrook, Kyrie Irving y otros.

Los juegos de fogueo no dieron mucha confianza a los fanáticos del equipo de rojo, blanco y azul, perdiendo por primera vez en 13 años cuando cayeron en el juego amistoso 94-98 contra Australia, que jugaba en su casa, y que aunque contaba con varios jugadores de NBA, incluyendo a Patty Mills, de los Spurs, que los dominó con 30 puntos, no tuvieron al mejor jugador del país, Ben Simmons.

“Ellos lo querían más que nosotros hoy. Aprendimos la lección”, expresó el capitán del equipo, Kemba Walker.

La derrota termina con una racha de 78 victorias al hilo por parte de Team USA, que puso la casa en orden a mediados de la década del 2000, al ser más estrictos con el proceso de selección a la vez que exigía mayor compromiso de las superestrellas de la liga.

Durante el pasado mundial del 2014, el equipo estadounidense dominó la competencia, terminando invicto, con un promedio de ventaja de 33 puntos por juego.

Para colmo de males, uno de los problemas principales del equipo en el pasado ha sido el contener a los armadores del baloncesto internacional que utilizan las diferentes reglas de FIBA para meter en problemas a los jugadores de perímetro. Para contrarrestar esto, el equipo contaba con Kyle Lowry, uno de los mejores armadores defensivos en la liga, quien se quitó de la competencia a solo una semana del comienzo tras no recuperarse a tiempo de una operación en el dedo pulgar de su mano izquierda.

El mejor y más condecorado jugador del equipo lo es Walker, que, aunque es un astro en el lado ofensivo, tiene serios problemas en la defensa.

Aún así, el equipo entra al torneo con varias cosas a su favor.

A pesar de ser el favorito, por primera vez en mucho tiempo no tiene la presión del pasado de ser considerado una humillación de no terminar con la medalla de oro.

El equipo obviamente cuenta con más profundidad y versatilidad que cualquier otro, y debe aprovechar del tiempo en que las estrellas de sus contrincantes están en el banco para sacar ventaja.

También cuenta con una excelente rotación de tiradores, vitales en el baloncesto moderno, y más aún en FIBA, donde le dan prioridad a las defensas de zonas. Joe Harris en especial, el francotirador que dominó la pasada competencia de tres puntos contra Curry, Damian Lillard, Devin Booker y el mismo Kemba, será de gran valor en la rotación. Dos de los centros, López y Turner, son excelentes tiradores que obligará a los protectores de aro a salir de la pintura.

El equipo también tiene la habilidad de hacer preseo a cancha completa, donde su ventaja atlética debe traer calamidad a la competencia. Jugadores como Mitchell, Middleton, Barnes, Brown, Smart, Tatum y White sobresalen por su habilidad de defender varias posiciones.

Aunque suponemos que el nuevo entrenador de Team USA, Gregg Popovich, preferiría poder contar con los pilares de la liga, la verdad es que este equipo va más con la personalidad y estilo del legendario dirigente, que ha dicho públicamente que prefiere equipos balanceados que cuando depende de una superestrella, y esta escuadra le da la oportunidad de dirigir a su manera.

El equipo cuenta con el calibre para continuar el dominio de la pasada década, pero en un torneo con los jugadores ya mencionados, y otros canasteros habilidosos como Ricky Rubio, Marc Gasol, Sergio Llull, Domantas Sabonis, Evan Fournier, Dennis Schroder, Marco Belinelli, Joe Ingles y Mills, entre otros, el equipo va a necesitar de buena química, buena ejecución bajo presión y un ataque balanceado para poder seguir con su mandato en el baloncesto internacional en lo que regresa el trabuco para las olimpiadas el próximo año.

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