Motorita: “Fue un día difícil”

Tyler Skaggs había planificado que los peloteros de los Angelinos de Los Angeles llegaran vestidos de vaqueros para el inicio de su serie contra los Vigilantes en Texas el pasado lunes.

El destino, sin embargo, le tenía preparada una jugarreta.

“El fue quien inventó todo eso, y hasta compró los sombreros”, dijo el coach puertorriqueño de los Angelinos, Jesús ‘Motorita’ Feliciano.

“Ese era el tipo de presencia y de energía que el tenía en el clubhouse”.

Skaggs, el lanzador zurdo que este mes cumpliría 28 años, y que formaba parte de la rotación del equipo, fue encontrado sin vida en su habitación del hotel en el que el equipo se hospeda para su serie contra los Vigilantes, que finalmente abriría este martes luego de que el primer choque fuera cancelado.

De su repentino y trágico fallecimiento no se han dado detalles todavía, y a los jugadores y el cuerpo técnico de la novena de la Liga Americana no les tienen permitido hacer comentarios al respecto a la prensa.

Sin embargo, al igual que todos los que le conocieron, Feliciano habló de la calidad de persona que era Skaggs.

“Es una pena, porque era tremendo muchacho, lleno de vida. Para nosotros es un momento difícil, y sé que los próximos días y semanas no van a ser fáciles. No me quiero imaginar cómo se sienten esos jugadores que llevaban años con él, como (Mike) Trout, y los que estuvieron con él desde las ligas menores”.

Skaggs, quien recientemente se había casado, llevaba cinco años con la organización, y había mostrado signos de recuperación luego de haber sido sometido a una cirugía tipo Tommy John. En la pasada temporada tuvo marca de 8-10 y promedio de efectividad de 4.02, y este año acumulaba 7-7 y ERA de 4.29.

“El llevaba varios años jugando Grandes Ligas, pero había espacio para mejorar. Sus últimas salidas fueron buenas”, dijo el exjugador boricua sobre la faceta de Skaggs como lanzador abridor del equipo.

Y aunque solamente lleva meses como miembro de los Angelinos, Feliciano también fue tocado por la amabilidad y don de gente de Skaggs.

“Era una persona que se comunicaba con todo el mundo. El domingo pasado fui a comer con Tatiana (Encarnación) y me lo encontré cerca de la playa. Y hace algunas semanas me había recomendado un restaurante para comer en Tampa en el Día de los Padres”, dijo un compungido Feliciano.

“Es una gran perdida, no solo como jugador, sin como persona. Verlo partir a tan temprana edad no es fácil. Los muchachos más jóvenes del equipo dicen que él los ayudó mucho en el proceso de estar en Grandes Ligas, y ahí es que uno se da cuenta de la clase de persona que era”.

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