Desde el pasado primero de junio, ya John Ruiz no es el único latino que ha sido campeón mundial del peso completo.

Pero, lejos de sentir nada negativo por haber perdido esa distinción, Ruiz está lleno de elogios para el peleador de sangre mexicana Andy Ruiz, Jr., quien, en contra de todos los pronósticos, noqueó en el séptimo asalto al británico Anthony Joshua en el Madison Square Garden para apoderarse de las correas de la FIB, la AMB y la OMB.

“No vi la pelea, pero me la han contado”, dijo el expeleador de 47 años de edad que nació en Massachusetts de padres puertorriqueños.

“Mis felicitaciones para él”.

“Lo grande es que también se llama Ruiz. ¿Quién sabe si hasta somos primos?”, bromeó.

El excampeón del peso completo — aquí con su hijo Joaquín–trabaja como policía en el condado Martin, en Florida.

“Ganar el campeonato del peso completo no es algo fácil, y mucho menos para los latinos”, agregó. “Ya habían pasado 18 años desde que yo fui el primero en ganarlo”.

Ligado al promotor Don King, John ganó el cetro de la AMB el 3 de marzo de 2001 al vencer por decisión a Evander Holyfield en Las Vegas; lo perdió ante Roy Jones, Jr. en su tercera defensa y luego hizo otras tres defensas tras reconquistarlo al vencer a Hasim Rahman el 13 de diciembre de 2003.

Hijo de mexicanos, Ruiz nació y aún reside en Imperial, California.

Aunque en varias ocasiones representó a México en competencias internacionales en el aficionismo y ha insistido en que se considera mexicano, después de coronarse Ruiz, Jr. ha tenido que enfrentar las críticas de aquellos que lo consideran un campeón estadounidense.

Apodado ‘The Quietman’, John, quien habla un español perfecto y, aunque nació en Methuen, y luego vivió en Chelsea, Massachusetts, en su niñez vivió varios años con sus padres en Sabana Grande, donde su madre, viuda, aún reside, él también tuvo que enfrentar en su momento los comentarios de los que afirmaban que no debía ser considerado un campeón puertorriqueño.

“Pero a mí eso no me molestaba, porque en mi corazón yo sabía que era puertorriqueño”, dijo.

Casado con la puertorriqueña Maribel Ruiz Arroyo, John está viviendo actualmente en Palm City, Florida, donde disfruta de la intensa afición deportiva de su hijo Joaquín Bienvenido, de 12 años, y, en lo que parecería un raro cambio de profesión para un excampeón del peso pesado, trabaja desde septiembre pasado como oficial en el departamento del sheriff del condado Martin.

“Lo que pasó es que estábamos viviendo en New Hampshire, donde mi esposa no estaba muy a gusto por el frío”, dijo, riendo. “Un día vio una noticia de que estaban ofreciendo trabajo en la Florida y yo solicité”.

Es un trabajo policiaco que no había hecho antes, pero que no le resulta totalmente extraño, dijo.

“A mí siempre me ha gustado ayudar a la gente, darles la mano”, comentó John, quien es también el propietario del Quietman Sports Gym, localizado en Medford, Massachusetts.

“Tengo a unas personas operándolo”, dijo, “pero al gimnasio (fundado en 2011) le va muy bien. Hay muchos muchachitos”.

En fin, se supone que Andy Ruiz haga su primera defensa para noviembre o diciembre y, según se ha dicho, la misma sería contra Joshua, quien tenía una cláusula de revancha inmediata en su contrato.

John concedió que a Ruiz tal vez le convendría más hacer una defensa opcional primero, “pero si eso estaba en el contrato, quizá no tenga esa opción”.

E, igualmente, aunque también pudiera pensarse que a Joshua le convendría hacer otra pelea primero, para comprobar que está recuperado de su derrota por nocaut, John aceptó que este tenía buenas razones para forzar la revancha.

“Es la forma más rápida de volver a tener la corona”, dijo.

A Andy, dijo, él no lo conoce personalmente, pero le gustaría conocerlo.

“Me gustaría ir a verlo cuando haga su próxima pelea, aunque por mi trabajo tal vez no pueda hacerlo”, finalizó.

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