He aquí una prueba más de que el mundo se hace cada vez más pequeño.

Hace unos siete años, cuando Darell Hernáiz se fue a vivir en El Paso, Texas, con su mama, quien lo remplazó como torpedero regular con el equipo de Pequeñas Ligas de los Cachorros de Bayamón fue Matthew Lugo.

Y ahora, Matthew y él acaban de convertirse en dos de los primeros tres jóvenes peloteros boricuas seleccionados en el draft de Grandes Ligas: Matthew fue escogido con el turno 69, el último de la segunda ronda, por los Medias Rojas de Boston, y, luego de que el lanzador Erik Rivera fuera escogido en la cuarta ronda por los Angelinos, Darell fue seleccionado por los Orioles de Baltimore con el turno 138, el primero de la quinta ronda.

Como en  la información del sorteo Hernáiz, de 17 años y 6-1 de estatura, solo aparece identificado como procedente del equipo de escuela superior Américas de El Paso, no fue hasta este miércoles que se supo que había nacido en Carolina y que había vivido en Puerto Rico hasta los 10 años.

El bateador derecho es hijo del exjardinero carolinense Juan Hernáiz, quien jugó en el béisbol profesional con las organizaciones de los Dodgers, Tigres y Cleveland de 1992 a 99, llegando hasta Doble A, después de haber sido drafteado en la duodécima ronda en 1992 por Los Angeles.

“Darell empezó a jugar béisbol en Santa Juanita a los seis años, cuando su primer dirigente fue (el exlanzador profesional) Fernando Figueroa”, dijo Hernáiz, padre, quien a su vez está emparentado con Jesús Hernáiz, el destacado lanzador de la liga invernal en los años setenta y ochenta que jugó brevemente con los Filis de Filadelfia en 1974.

“El es primo de mi padre”, dijo Juan.

“Yo estoy divorciado de la mamá de Darell y, cuando él tenía 10 años, ella se lo llevó a vivir con ella en El Paso, donde su esposo es un patrullero de la frontera”, explicó.

Entrevistado por El Paso Times, Darell, quien bateó .404 con seis dobles, siete jonrones y 30 bases robadas en su último año de escuela superior, se mostró entusiasmado.

“Me siento emocionado por haber sido seleccionado por los Orioles”, dijo. “Fue emocionante que me draftearan.”

“Es un sueño hecho realidad”, agregó. “Mi meta siempre fue que me draftearan y jugar en Grandes Ligas es lo que siempre he querido”.

Darell había firmado una carta de compromiso para ir a jugar universitariamente en Texas Tech, pero su padre, quien viajó a El Paso para estar en su graduación de escuela superior y acompañarlo durante la celebración del draft, explicó que aunque aún no ha tomado la decisión final, lo más probable es que se haga profesional.

“Si decide hacerlo”, dijo, “entonces tiene que viajar el domingo a Baltimore, donde tienen que hacerle los exámenes (médicos) de siempre antes de firmar el contrato”.

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