Es muy probable que los Warriors ganen el campeonato.

La diferencia en talento  con el resto de la liga, y talento que se complementa entre sí, es muy amplia, e incrementa en la postemporada cuando la rotación se achica.

Las apuestas en Las Vegas no solo los tienen como favoritos, sino que les ponen un porcentaje mayor de probabilidad de ganar a los Warriors, que la suma de todos los demás equipos juntos. 

Aún así, y a pesar de ocupar la primera posición en la Conferencia del Oeste, los Warriors se ven lo más “vulnerables” que se han visto desde que Durant se unió a sus filas, y hay varias razones por las cuales los campeones tal vez no sean tan dominantes como en los pasados dos años.

Aquí algunas de ellas.

Química:

El legendario dirigente y gerente general del Heat, Pat Riley, le dio vida a la frase “la enfermedad del yo”, haciendo referencia a cómo los equipos que llevan varios años juntos compitiendo por el campeonato tienden a generar conflictos relacionados a ellos como individuos luego de varios años de dominio.

En días recientes, el dirigente del equipo, Steve Kerr, fue captado diciéndole a uno de sus asistentes: “Estoy tan jod…damente cansado de Draymond…”, haciendo referencia a la boconería de Draymond Green, quien suele estar en el ojo de la discordia en los temas de los Warriors.

Draymond también peleó públicamente en pleno juego con Kevin Durant, como se cubrió en The Gondol https://thegondol.com/2018/11/no-te-necesitamos-vete/. Ese conflicto giró más que nada en torno a la agencia libre a la que entrará Durant el próximo verano, la cual muchos analistas predicen terminará con el dos veces MVP de las finales en la Gran Manzana.

El mismo Green es elegible para una extensión de contrato, y se informa que buscará un contrato por el máximo a pesar de estar teniendo una de sus peores temporadas —una en la que no fue seleccionado al Juego de Estrellas—, con promedios de ocho puntos, siete rebotes, siete asistencias, dos robos de balón y un tapón. Draymond acaba de firmar con el agente Rich Paul, quien sobresale por su agresividad a la hora de buscar lo mejor para sus clientes.

Con Cousins en cancha, los Warriors bajan su rendimiento.

Boogie:

El equipo también decidió hacer un swing de jonrón al ir tras DeMarcus Cousins, una imponente pero controversial figura dentro y fuera de la cancha.

Los Warriors han lucido mucho mejor sin Boogie que con él. Sus fallas defensivas brillan, y brillarán más aún en la postemporada. En el lado ofensivo, todo fluye mejor cuando gira alrededor de sus tres letales armas en Curry, Durant y Klay Thompson. Las habilidades de Draymond pasando el balón y su versatilidad defensiva complementan perfectamente a sus tres estrellas. Boogie, por otra parte, necesita estar envuelto en la ofensiva. Está por verse cuál será su rol en la postemporada y si terminará los juegos en el banco para que los Warriors puedan irse con lo que ha sido su cuadro más efectivo, y uno de los más efectivos en la historia, de Durant, Klay, Curry, Green y Andre Iguodala, y cómo Cousins tomará esa decisión.

Boogie también entra a la agencia libre el próximo verano, y una mala o insignificante postemporada le puede costar millones en su próximo contrato.

Salud y vejez:

El nacimiento de esta nueva dinastía de los Warriors comenzó no solo con Curry y Thompson, sino con varios veteranos que fueron vitales en el desarrollo de una cultura ganadora y que han sido piezas claves en cancha en los tres campeonatos. Pero nadie vence al tiempo, y jugadores como Shaun Livingston, Iguodala y Andrew Bogut ya no son lo que solían ser. La gerencia no ha hecho el mejor trabajo de sustituir sus aportaciones con talento joven, tarea que se complica cuando la mayor parte del espacio salarial está enfocado en sus estrellas. La salud de estos, igual que la del tobillo de Durant que le ha dado problemas en semanas recientes, podría ser determinante en la persecución de una cuarta sortija.

Aborrecimiento:

Los Warriors son uno de los equipos más dominantes de todos los tiempos, con un núcleo que lleva no solo varios años juntos, sino que los últimos dos han sido de sometimiento a la liga.  Los equipos suelen reenfocarse durante la postemporada. Los campeones saben que pueden sobrevivir la temporada regular jugando a medio pocillo. Unos enfocados Warrios van a ser difíciles de vencer.

A la misma vez, esta parece ser la última temporada de este núcleo junto. Hay mucha tensión en el ambiente y es en esa discordia que puede que ocurra lo que seguramente se considerará una tragedia, si, a pesar del exceso de talento, Golden State no gana su tercera sortija al hilo y su cuarta en cinco años.

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