El tanking es una epidemia en la NBA.

Ese es el término con el que se le ha bautizado al acto de perder a propósito para tratar de terminar con una alta selección en el próximo sorteo de novatos. 

A la liga no le gusta que los equipos lo hagan, o al menos que acepten que lo están haciendo, pero como están las reglas, a pesar de unos minúsculos ajustes, sigue siendo inteligente perder a propósito.

La historia de la liga está escrita en su mayor parte por jugadores seleccionados entre los primeros turnos del draft. Con el primer turno: LeBron, Magic, Kareem, Shaq, Hakeem, Duncan y otros. Muchos otros fueron seleccionados con altos turnos, como un tal Jordan. 

En el pasado, se han visto situaciones reprochables de equipos tomando medidas extremas para perder partidos. Una de las más famosas fue en la década del 2000 cuando Mark Madsen, de los Timberwolves, intentó siete tiros de la línea de tres puntos por mandato del dirigente en los minutos finales de un partido a final de temporada que tenían que perder para posicionarse entre los peores en la liga. Madsen no había intentado ni un tiro de la línea de tres puntos en toda la temporada.

Años más tarde, ya retirado de la liga, un reflexivo Madsen comentó al periódico Star Tribune lo siguiente:

“Miro hacia atrás y todavía siento el dolor de ese juego. No debí ser partícipe de eso”.

DeAndre Jordan forma parte ahora de un equipo de los Knicks que a todas luces está tankeando.

En la temporada del 83’, los Rockets pusieron en cancha, en el último partido de la serie regular, al miembro del salón de la fama Elvin Hayes— en su última temporada, a los 38 años y promediando cinco puntos por juego— a jugar 53 minutos en un partido que se extendió a dos tiempos extra. Los Rockets perdieron el juego, aseguraron el primer turno en el próximo sorteo y seleccionaron a Hakeem Olajuwon. Es difícil criticar su estrategia.

Este año, a pesar de un cambio de regla que empata algunos de los porcentajes de probabilidad entre los malos equipos de cara a la lotería de turnos, hay varios equipos que, por parte del plan o por mala administración, se encuentran en pleno desafío por el fondo de la liga.

La razón principal es Zion Williams, del cual ya The Gondol ha reportado en el pasado.

Los afligidos competidores parecen ser los mismos por ya varios años, con la excepción de los Cavaliers, que se dan su visita cada vez que no cuentan con LeBron para que los rescate de su miseria.

Los Knicks parecen estar enfocados en acumular derrotas. En días recientes, en un juego contra los Hawks de Atlanta, el nuevo centro DeAndre Jordan tuvo una excelente primera mitad, solo para ser reemplazado por el prácticamente anónimo Luke Kornet. Kornet respondió anotando dos canastos consecutivos, solo para ser reemplazado por otro centro de la escuadra.

Es difícil culpar a los Knicks por esta estrategia. Ya se da por sentado que Durant sudará su camisa la próxima temporada. El tener ese primer pick, ya sea para Zion o como ficha de cambio, puede tener un valor incalculable.

Los mencionados Cavaliers comenzaron la temporada llenándose la boca con esperanzas de postemporada, solo para encontrarse actualmente con récord de 15 victorias y 47 derrotas. La diferencia en tasas de efectividad del equipo cuando está en cancha el novato Collin Sexton son de las peores en la liga y uno de los mayores contrastes cuando es reemplazado por el armador Matthew Dellavedova.

Eso no ha detenido a los Cavaliers de tener a Sexton en el cuadro titular y proveerle 10 minutos más por juego que a Delly.

En Phoenix lo que hay es melancolía y pesadumbre, ya que los Suns siguen terminando entre los peores en la liga a pesar de tratar de mejorar. El desastre administrativo liderado por el dueño Robert Sarver los tiene actualmente con el peor récord en la liga con 12 victorias y 50 derrotas a pesar de haber escogido primero en el pasado draft.

Los Grizzlies cambiaron a Marc Gasol para asegurar su visita al top 5 en el sorteo, y ahora andan dándole minutos a los zombies de Joakim Noah y Chandler Parsons.

Atlanta está tanqueando de la manera correcta, desarrollando a sus jugadores jóvenes, y jugando duro hasta en partidos que pierden, a diferencia de equipos como Phoenix y Chicago que se ven quitados de la temporada hace ya varias semanas.

Mientras la regla irracional de premiar la ineptitud con una alta selección en el draft siga en pie, los equipos seguirán yendo en contra del espíritu competitivo del deporte, y perderán a propósito con la esperanza de un mejor mañana, y eso es muy frustrante que se dé en la mejor liga de baloncesto en el mundo.

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