Los Expos de Montreal nacieron en 1969 como una de las dos franquicias de expansión de la Liga Nacional -junto a los Padres de San Diego-, y aunque en un principio fueron una franquicia exitosa y al comienzo de los noventa fueron una potencia en la División Este, su atractivo empezó a menguar luego de la huelga de 1994 y, tras irse marchitando paulatinamente en los últimos años, cuando incluso llegaron a jugar varios de sus partidos en San Juan, terminó desapareciendo y transformándose en los Nacionales de Washington luego de la temporada de 2004.

Sin  embargo, su recuerdo se ha mantenido vivo desde entonces y una organización se apresta a celebrar el próximo año el aniversario 50 del nacimiento del equipo.

La actividad se conoce como ExposFest y está prevista para el domingo 24 de marzo.

Se espera que estén presentes muchos de los jugadores de ese equipo original, y entre estos debe figurar el ponceño José ‘Coco’ Laboy, quien, a la edad de 29 años fue el antesalista regular de esos Expos primerizos y quedó segundo en la votación para el Novato del Año.

Coco Laboy fue escogido Novato del Año por la prestigiosa publicación The Sporting News.

 

“No sé quién es el que va a estar a cargo de la actividad, solo que me llamaron para invitarme y allí espero estar”, dijo Laboy, actualmente con 78 años y radicado en Los Caobos, en Ponce.

“Segַún entendí, va a haber un juego de exhibición ese día, creo que entre dos equipos de Grandes Ligas”.

“Ahí espero ver a muchos compañeros que no veo desde hace mucho tiempo”, dijo.

La última vez, recordó, fue en un juego de old timers celebrado en Montreal cuando la franquicia estaba viva.

Dirigidos por el legendario Gene Mauch, los Expos de 1969 tuvieron marca de 52-110 y contaban con desgastados veteranos como Maury Wills, Ron Fairly y John Bateman, lanzadores como Bill Stoneman (11-19 y 4.39 de efectividad) y, como figuras estelares, Rusty Staub (.302 con 29 jonrones y 79 remolcadas), quien se convertiría en la primera estrella del equipo, Mack Jones (.270, 22 y 79) y el boricua Laboy, un bateador derecho que en su campaña de novato promedió .258, con 18 jonrones y 83 remolcadas, para liderar el equipo.

“Yo me gané la posición desde los entrenamientos primaverales”, dijo Laboy, quien ocupó el séptimo turno en la alineación de los Expos en su juego inaugural del 8 de abril.

Este es el afiche promocional del evento programado para marzo del año entrante.

 

“Había mucha gente peleando por la posición, pero me dieron la oportunidad y me la gané”.

Para Laboy, que había sido seleccionado por los Expos en el draft de expansión, fue la oportunidad que había venido buscando toda su vida: “Yo llevaba como nueve años en la organización de los Cardenales, pero aunque unas veces fui al campo de entrenamiento, el dirigente (Red Schoendienst) nunca me jugó, por lo que nunca tuve la oportunidad de hacer el equipo”.

Su mala suerte en San Luis, naturalmente, era que los Cardenales eran la máxima potencia de la Liga Nacional, habiendo ganado campeonatos en las últimas dos temporadas (1968 y 1969) antes de que la expansión provocara el cambio al sistema de dos divisiones.

Casi 50 años después, Laboy considera que él pudo haber merecido el premio de Novato del Año, que fue otorgado al intermedista de los Dodgers, Ted Sizemore (.271 de promedio con cuatro jonrones y 46 remolcadas).

“Uno compara los números y… no sé. Lo que yo sé es que la biblia del béisbol (The Sporting News) me dio el premio a mí”.

Su dicha no fue duradera, sin embargo: en su segunda temporada tuvo un mal año (.199 con cinco jonrones y 53 remolcadas) y ese invierno, en su primer juego en la liga invernal, se lesionó una rodilla.

“Me operaron después, en Estados Unidos, pero nunca quedé bien”, dijo. “La movilidad no era la misma”.

Tuvo otras tres temporadas en las que cada vez jugó menos con los Expos, y entonces, cuando él jugaba su decimoséptima temporada en la liga invernal con los Indios de Mayagüez luego de haber militado antes con los Leones, Caguas y San Juan, decidió retirarse.

“El dueño de Mayagüez -Luis Gómez- entonces me nombró coach”, dijo, y esa fue la posición que Laboy desempeñó en el béisbol local durante los próximos años, con Mayagüez, Ponce y Arecibo.

Pero ahora está felizmente retirado y bastante alejado del béisbol.

“Solo de vez en cuando salgo con unos amigos que también fueron peloteros, a dar alguna clínica”, dijo, “pero nunca voy a los parques”.

“Si están dando algún juego de Grandes Ligas por televisión, veo unas dos o tres entradas para ver a algún boricua si está jugando”.

“Pero mayormente prefiero estar en casa, tranquilo con la familia”.

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