Dorticós pierde con gallardía

Aunque ofreció un curso de maestría de valentía y vergüenza deportiva, el cubano Yunier Dorticós cayó el sábado por nocaut en el duodécimo asalto ante el ruso Murat Gassiev en un combate unificatorio del peso crucero celebrado en Sochi, Rusia.

De 24 años de edad, Gassiev (ahora con marca de 26-0 y 19 nocauts), retuvo su cetro crucero de la FIB en el fogoso combate entre dos fuertes pegadores y campeones mundiales, mientras que Dorticós, de 31 años, quedó en 22-1 y 21 nocauts al perder su cetro ‘regular’ de la AMB.

Dorticós, sin embargo, fue la figura dominante durante el primer tercio de la pelea: de 6’3” de estatura, el peleador se mantuvo acosando a su rival por todo el ring, empujándolo con un jab muy efectivo y ocasionalmente llegándole al rostro con sus potentes rectos de derecha.

En sus twits, por ejemplo, los dos más reconocidos cronistas boxísticos de Estados Unidos, Dan Rafael (ESPN) y Kevin Iole (Yahoo.com), le tenían arriba 3-1 luego de cuatro asaltos.

Ambos comentaban que Dorticós dominaba con su presión constante y su jab mientras que Gassiev estaba “demasiado pasivo”.

En el quinto asalto, sin embargo, Gassiev, oficialmente de 6’3 ½” de estatura aunque lucía incluso un poco más pequeño que el cubano, dejó de retroceder y conectó buenos golpes, en combinaciones.

De ahí en adelante el patrón sería el mismo, con la diferencia de que ahora sería Gassiev quien con más frecuencia presionaba a su rival. Dorticós, en efecto, lució cada vez más cansado y sus golpes -particularmente su carta de triunfo, el recto de derecha-, se volvían cada vez más lentos, mientras Gassiev los bloqueaba sin dificultad y a la vez respondía con rápidas y cortas combinaciones de tres y cuatro golpes.

La mayor lentitud con que lanzaba los golpes, en efecto, dejó entrever que Dorticós tiraba la derecha en arco, lo cual le dejaba abierto para los rápidos contraataques de su rival.

En el duodécimo episodio, finalmente, después de haber tenido a su rival en mal estado en varias ocasiones en los episodios anteriores, Gassiev soltó toda su artillería y derribó al cubano en tres ocasiones para apuntarse la victoria.

 

Indudablemente que para sorpresa de muchos, Dorticós asistió a la conferencia de prensa postpelea y, sentado en una larga mesa con su grupo, trató de responder las preguntas que le hacían hasta que, de pronto, irrumpió en llanto.

Entonces, en una emotiva escena, mientras que miembros del público le gritaban que no tenía nada de qué avergonzarse, el mismo Gassiev se levantó de su silla y fue donde él, poniéndole la mano sobre la cabeza para alentarlo y consolarlo.

La pelea fue una de las semifinales de la World Boxing Super Series del peso crucero, en el que participaron ocho de los mejores cruceros (200 libras) del mundo, incluyendo a los campeones de los cuatro organismos principales.

Dorticós era el cuarto sembrado y Gassiev el segundo.

Ahora este deberá enfrentarse en la final con el ucraniano y primer clasificado Oleksandr Usyk, el 11 de mayo en Jeddah, Arabia Saudita.

Usyk, campeón de la OMB, ganó además el cetro del CMB al derrotar por decisión a Mairis Briedis, de Latvia, en la otra semifinal.

 

 

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