La combinación de lesiones a varias superestrellas, un clima económico apretado en la liga, una dinastía que luce invencible y un verano que proyecta ser pura candela, girando alrededor de la decisión de LeBron James y su agencia libre, convirtió las horas de camino al trade deadline en unas ajetreadas, con movimientos de mayor y menor impacto en toda la liga y prácticamente un nuevo equipo en Cleveland.

Comencemos con lo bueno en la escuadra del King.

Salieron de Isaiah Thomas –a los Lakers junto a Channing Frye y un pick de primera ronda–, quien no solo se ha convertido en la sombra del jugador que era hace un año por una seria lesión de cadera que lo puede descarrilar por el resto de su carrera, sino que es una diva que no se calla la boca y trae serios problemas de química. A minutos de ser cambiado a los Lakers, revolcó el avispero con su nueva franquicia al declarar a través de su agente que no va a venir del banco detrás del preciado novato Lonzo Ball.

También los Cavs salen de Derrick Rose, que fue a parar a Utah y quien dejó atrás sus años de MVP para convertirse en otro mal jugador con un gigantesco ego.

En el meollo se fue enredado uno de los mejores amigos de LeBron, Dwayne Wade, que regresa a Miami en una movida emotiva y con la bendición de James, quien fue consultado antes de que se hiciera el cambio. El sobrepagado Iman Shumpert termina en Sacramento.

A cambio de la mitad de la escuadra reciben al armador George Hill, quien es una opción más estable y defensiva además de poseer un alto IQ de baloncesto y una larga experiencia en la postemporada con los Spurs y los Pacers.

También a Rodney Hood, de los Jazz, que ofrece mucha capacidad atlética y tiro a larga distancia, convirtiéndose en el complemento perfecto para Lebron.

Adicional a esto reciben de los Lakers a Jordan Clarkson, que puede jugar ambas posiciones –point guard y shooting guard– y ofrece buen tiro a larga distancia, aunque su contrato duele en las costillas, con tres años y $12 millones en agenda, y a Larry Nance Jr..

Nance se convierte en una de las mejores opciones defensas de la escuadra en la pintura, además de traer gran explosividad, la cual demostrará en una semana en el competencia de donqueos durante el fin de semana del Juego de Estrellas.

Por encima de todo, el cambio trae un toque romántico, ya que Nance es nacido en Ohio y es hijo de una de las leyendas de la franquicia, Larry Nance, cuya camisa cuelga del techo en la cancha de los Cavs.

Los Cavs se convierten en un equipo mucho más joven, explosivo, versátil y sin debate alguno mejora la extrema tensión que se vivía en el camerino.

Aún están a millas de los Warriors, al igual que un 99% de la liga, pero al menos tienen la habilidad de presentar opciones y convertirse en uno de los equipos más impredecibles por la gran variedad de opciones, más difíciles de ajustar para los rivales. De llegar a las finales, perderán nuevamente contra Golden State, pero ese iba a ser el caso a menos que adquirieran a Anthony Davis, Kawhi Leonard o Paul George, y aun así no eran favoritos.

A corto plazo, el trade deadline fue un palo para Cleveland.

A largo plazo puede ser un tremendo desastre.

Ambos contratos recibidos por los Lakers, los de Thomas y Frye, expiran este verano. La movida posiciona al equipo en Los Ángeles para tener espacio para dos contratos con el máximo salarial en el verano, con LeBron y Paul George siendo los objetivos mayores, y los deja con las mejores fichas, Lonzo Ball, Kyle Kuzma y Brandom Ingram, ya sea para complementar a las dos superestrellas o unirlos para ofrecerlos en paquete por otra estrella disponible.

Un verdadero home run para los Laguneros, quienes se acomodan en la mejor posición que han estado desde los años de Kobe y Pau.

Al final del día, ¿quién ganó el trade deadline?

Como en años recientes, los Golden State Warriors, ya que ninguno de los verdaderos contendores hizo movidas que realmente los acerquen a competir contra tal vez el mejor equipo de todos los tiempos.

Adicional a esto, en los próximos días vendrán los buyots, periodo en el que veteranos serán dejados en libertad para firmar con quien quieran. Entre los jugadores que se rumoran podrían atravesar por esa situación se encuentran el recién cambiado Channing Frye y Brandan Wright, ambos centros que podrían ayudar inmensamente a los campeones.

 Se queda Barea

Dentro de todas las pequeñas movidas de la tarde, una interesante que involucra a nuestro gallo, es la que se dio entre Denver, Dallas y Nueva York, en la que Devin Harris termina con los Nuggets, Emanuel Mudiay en la Gran Manzana y el franco tirador Doug Mcdermott con los Mavericks.

Fuentes confirman que fueron muchos los equipos sembrados en la postemporada que le dieron la llamadita a los Mavs preguntando por JJ Barea, que está disfrutando de la mejor temporada en estadísticas en toda su carrera. Los Mavs decidieron a favor de quedarse con el boricua que se ha convertido en un favorito de la fanaticada.

 

 

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