A una semana de la fecha límite para cambios en la NBA, una grande e inesperada ficha tumbó la puerta de lo que puede ser una alocada temporada de cambios en la liga.

Blake Griffin, quien se ha convertido en un californiano de corazón, desde trabajar en la industria del cine y hacer stand up comedy, hasta salir públicamente de jevo con una Kardashian, Kendall Jenner en este caso, ha sido cambiado a la frialdad de Michigan donde se juntará con Andre Drummond en los Pistons para tratar de darle sabor a la Conferencia del Este.

El cambio oficial, obviamente reportado primero por el rey de las exclusivas, Adrian Wojnarowski de ESPN, incluye a al versátil alero que está viviendo su mejor temporada como profesional, Tobias Harris, Avery Bradley, el centro Boban Marjanovic, un pick de primera ronda y uno de segunda ronda por Griffin, y los contratos de Brice Johnson y Willie Reed para rellenar.

El pick de primera ronda proveniente de Detroit incluye varias protecciones. Si cae entre la primera y cuarta posiciones en el 2018, 2019, 2020, lo cual es bien poco probable, el pick se queda en Detroit y pierde toda protección en el 2021. Hay un 91% de probabilidades que los Clippers reciban el pick este verano y la proyección luego del cambio es que será en el espacio del 13 al 18 sin considerar la posibilidad de lesiones.

Para Detroit, es un swing de home run por un jugador con el talento para elevar una franquicia. Sus promedios de temporada, de 23 puntos, ocho rebotes y 5.4 asistencias demuestran la versatilidad y potencial de su juego. Griffin puede encontrar la misma química con Drummond en la posición de centro como la desarrollada por años con DeAndre Jordan.

Aun así, la movida demuestra bravura y un enorme riesgo por parte de Stan Van Gundy, dirigente y presidente del equipo, por el historial de salud del estelar power foward.

Griffin tiene en su lista una rotura de la patela izquierda, espasmos en la espalda, un desgarre en el cuádriceps izquierdo, una mano rota, cirugía en la rodilla derecha, ruptura de un dedo en el pie, una infección por estafilococo y una conmoción cerebral. Entre una y otra ha perdido 99 juegos en las últimas cuatro temporadas.

Adicional a esto, Griffin está en su primer año de un contrato de cinco años y $171 millones completamente asegurados.

De continuar los problemas de salud, que de mala fortuna tienden a asomar la cabeza durante la postemporada, esta movida puede ahorcar a la franquicia por muchos años.

Por parte de los Clippers la movida tiene el toque mágico de un recién llegado a la franquicia, el legendario gerente general y jugador, el logo de la liga, Jerry West, quien ha enfocado sus estrategias en el pasado en buscar un balance en la escuadra.

Con el cambio de Blake, el equipo consigue lo buscado: salir del riesgo de ese contrato, a la vez que se mantienen competitivos al recibir dos jugadores del cuadro regular y muy productivos en Harris y Bradley, aunque hay que resaltar que ya varios periodistas levantaron bandera con un posible conflicto entre Bradley y el hijo del dirigente, Austin Rivers, el cual Doc insiste en poner en el cuadro regular aunque hayan obvias mejores opciones en esa posición. Actualmente el equipo tiene a Bradley y Lou Williams, quienes deben ir en la rotación por encima del hijo de Doc.

A una hora de oficializarse el cambio, Wojnarowski reportó que Lou Williams y DeAndre Jordan pueden ser los próximos en empacar las maletas con jugadores jóvenes, picks y salarios a corto plazo siendo el enfoque de los Clippers en retorno.

Las tácticas administrativas de West le funcionaron en sus ocho campeonatos al mando de la gerencia con los Lakers y como asesor de la ‘montaera’ de los Wariors. West fue el portavoz en Golden State del grupo que se negó a cambiar a Klay Thompson y Harrison Barnes por Kevin Love cuando este era miembro de los Timberwolves.

Se abrieron las compuertas de la temporada de cambio 2018.

 

 

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