En la división del Sureste la competencia no debe ser muy reñida, con los Wizards claramente por encima del resto de la competencia. Los Hornets y Heat, de mantenerse saludables, deben estar batallando por posiciones entre los últimos cuatro de la postemporada, mientras que Orlando y Atlanta deben comenzar a explorar el talento del próximo sorteo de novatos.

Washington Wizards:

En el papel, los Wizards son el tercer mejor equipo de la afligida conferencia del Este, con uno de los mejores jugadores en la liga en John Wall y una excelente segunda voz en Bradley Beal. La escuadra debe contar con la valía suficiente en el cuadro regular, y más cuando regrese Markieff Morris de una operación de una hernia deportiva, como para competir con la élite de la conferencia. Otto Porter se ha convertido, en solo cuatro años en la liga, en una de los jugadores más versátiles en ambos lados de la cancha. Habría que ver si su intensidad disminuye luego de firmar un contrato por más de $100 millones. El banco es otro cantar, con una triste alineación y poca flexibilidad en el cap como para hacer movidas de impacto.

Charlotte Hornets:

La peste bubónica llega al camerino de los Hornets…Dwight Howard, con su capacidad de coger rebotes y proteger la pintura y a la misma vez alienar a sus compañeros y crear problemas de química como lo ha hecho en cuatro equipos anteriores. Rumores confirmados por varios periodistas relatan una bulla de alegría en el locker de Atlanta por los propios jugadores cuando se enteraron de la salida del centro. Atrás quedó el autodenominado Superman de Orlando, a quien se le aceptaba su inmadurez por todo lo que aportaba en la cancha. De él queda un jugador con la capacidad de hacer buenos picks, atacar el canasto y dominar en la pintura en los rebotes. El problema es que él se sigue viendo a sí mismo como el jugador dominante que siempre se encontraba en la discusión del MVP. El junte con el dirigente Steve Clifford, con el que desarrolló buena química en sus años en Orlando, cuando era asistant coach, puede revivir la carrera de Howard. El equipo cuenta con un gran anotador en la posición de armador en Kemba Walker, quien ha demostrado tener los quilates en el momento de la verdad. Las lesiones ya le cayeron encima al equipo con la pérdida de su segundo mejor jugador, Nicolas Batum, por un mes y medio. El equipo posee las herramientas para dominar el lado defensivo de la cancha con Dwight, Batum, Marvin Williams y el versátil Michael Kidd Gilchrist y una posible chispa ofensiva del banco en el rookie Malik Monk. Una postemporada es prácticamente segura, pero el paso a la segunda ronda sería un gran logro.

Miami Heat:

En los años que siguieron la salida de LeBron James de Miami, el equipo se ha transformado de uno con superestrellas en el tope a uno que ha sustituido el glamor por la profundidad y versatilidad. Como 11 posibles jugadores de rotación, los Heat aguantan cualquier lesión durante la temporada para mantenerse a flote y pueden ajustarse a prácticamente cualquier estilo de juego, dominando la pintura con el mollero de Hassan Whiteside y James Johnson, o corriendo la cancha y bombardeando del perímetro jugando pequeño con Justise Winslow y Kelly Olynyk en las posiciones de cuatro y cinco. Su mejor jugador, Goran Dragic, viene de jugar el mejor baloncesto en su vida llevando a su país natal de Eslovenia a ganar el campeonato europeo. También cuentan con uno de los mejores dirigentes en Erik Spoelstra. El equipo debe participar de la postemporada, donde le causarán dolores de cabeza a cualquiera con el que se crucen.

Orlando Magic:

La temporada en Orlando comienza con serios aires de cambios con la llegada a la rama administrativa de Jeff Weltman y John Hammond, ambos con trasfondos exitosos en Toronto y en Milwaukee y Detroit, respectivamente. El equipo, que pisa y no arranca desde la salida de Dwight Howard y Stan Van Gundy, cuenta con una gama de jugadores jóvenes y versátiles con el potencial de ser buenos jugadores de rotación en Evan Fournier, Elfrid Payton, Aaron Gordon y Mario Hezonja, pero ninguno de ser el pilar oficial del equipo. Habría que ver si su más reciente selección del draft, Jonathan Isaac, posee las cualidades para cargar al equipo dentro de unos años. La dupleta de Nikola Vucevic y Bismack Biyombo forman un gran centro entre los dos. Biyombo dominando en la defensa y Vucevic siempre poniendo números en la ofensiva. Tradicionalmente, las nuevas administraciones traen consigo cambios radicales al personal de dirigentes y los jugadores. Habría que ver cómo luce la escuadra en unos meses.

Atlanta Hawks:

La reconstrucción de los Hawks está en las mejores manos con la llegada de Travis Schlenk, quien fue pieza clave en su papel como asistente del gerente general en la construcción de los Warriors. Tras el exilio de su equipo de estrellas, que en algún momento durante los últimos años ha contado con Joe Johnson, Al Horford, Paul Millsap, Josh Smith, Jeff Teague y Kyle Korver, los Hawks proyectan como el segundo peor equipo de la liga en las estadísticas avanzadas. La situación es la excusa perfecta para darle cancha a jugadores jóvenes como Dennis Schroder, Taurean Prince, John Collins y Deandre Bembry, a la misma vez que le dan un necesitado reset a la escuadra de camino a un draft lleno de talento en el tope.

 

 

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