Los primeros días de la temporada pueden ser sumamente retantes para los rookies. Adaptarse a un nuevo estilo de vida, nueva ciudad y el nivel de competencia, habilidades y fortaleza física mas alto del mundo deja a los jóvenes con serios moretones en el cuerpo y en el ego.

La nueva cepa de jugadores es una de las que mayor despliegue publicitario ha tenido en años recientes. Con más de cinco posibles candidatos para el premio del Novato del Año, que también incluye al primer pick de la pasada temporada Ben Simmons, la competencia será reñida hasta el final.

Todo parece indicar que la clase va a sobrevivir las elevadas expectativas con impresionantes debuts por parte de muchos de ellos.

Ben Simmons justificó el sacrificio sufrido por la fanaticada de los Sixers, demostrando toda su versatilidad en la cancha. Los 18 puntos, 10 rebotes, cinco asistencias, dos robos de balón y un tapón no cuentan la verdadera historia del juego, en el que su calma y habilidad de correr la ofensiva por poco lleva a los Sixers a una victoria, jugando como visitantes, contra uno de los mejores equipos de la conferencia en los Wizards.

Su compañero de equipo y primera selección en el pasado sorteo de novatos, Markelle Fultz, tuvo una moderada noche viniendo del banco con 10 puntos, aunque demostró su vasto talento atacando la pintura y moviendo la bola a pesar de una obvia dolencia en su hombro derecho.

Uno que no tuvo un gran arranque fue el armador de los Lakers y mago de los pases Lonzo Ball, quien entre la presión mediática que trae consigo las luces de Los Ángeles y la bocota de su padre, va a tener una larga temporada con jugadores establecidos entrando a cancha con un poco más de adrenalina de lo usual.

“Van a ir detrás de él y duro. Eso es lo que hace la gente en nuestra liga. Van detrás de jugadores jóvenes con mucha cobertura mediática”, expresó el dirigente de los Lakers, Luke Walton, a la prensa local.

Tres puntos, uno de seis de campo, cuatro asistencias y nueve rebotes fue la línea de estadística final de Ball, quien tuvo la desdicha de jugar su primer partido contra Patrick Beverly, quien lo golpeó y miró mal durante todo el juego.

Beverly es un pitbull en el lado defensivo de la cancha, siendo nombrado al equipo ‘todo defensa’ la pasada temporada, y con fama de malicioso, descarrilando un posible equipo campeonil hace unos años, lesionando a Russell Westbrook de una rodilla –que requirió operación– en una jugada de tiempo muerto.

“Tu sabes que él (Lonzo) es un gran talento. No se equivoquen. Y en un par de años va a ser bien, bien bueno. Tiene buen sentido del juego. Pero con todo lo extra fuera del baloncesto, eso es mucha presión en él y tiene que ejecutar en ese escenario toda las noches. Y no voy a ser solo yo, van a ser muchos tratando de ir tras su cabeza por su nombre”, dijo Beverly a la prensa local, y a quien también se le escuchó gritando a Ball durante el juego “débil hijo de perra”.

“Lo único que me importa es ganar. Tuvimos buenos tiros, pero fallamos y eso también afectó nuestra intensidad en la defensa. Tenemos que reagruparnos y poner nuestro récord en uno y uno en el próximo juego” manifestó Ball en conferencia de prensa luego de la derrota 108-92 ante sus vecinos Clippers.

Por otra parte, el tercer pick del draft, Jayson Tatum, demostró la gallardía necesaria para sobrevivir en la liga. Luego de la lesión de Hayward que dejó conmovidos a jugadores y fanáticos por igual, y de recibir una chapa que terminó en las gradas en su primer intento al canasto como profesional por parte del mejor jugador de la mundo, Tatum atacó a LeBron consiguiendo una falta y el canasto en momento clave del cuarto periodo que acercó a los Celtics a menos de cinco puntos por primera vez desde el primer parcial, y terminando con 14 puntos, 10 rebotes y tres asistencias en la cerrada derrota 102 a 99 contra los campeones de la Conferencia.

En Dallas, el boricua José Juan Barea presenció la explosividad del nuevo armador de los Mavs, Dennis Smith Jr., quien anotó los primeros dos puntos con un puente aéreo y un grito que retumbó la cancha. Los 16 puntos y 10 asistencias del novato no fueron suficientes para llevarlos a la victoria contra los Hawks, que dominaron con un marcador de 117 -111.

El futuro de Smith está en buenas manos con Rick Carlisle al volante y veteranos como Barea y Dirk Nowitzki para guiarlo en las altas y bajas de lo que será una larga temporada para los Mavs.

Hablando de armadores explosivos, De’Aaron Fox, de los Sacramento Kings, expuso su velocidad, que reta a John Wall como el más veloz en la liga, en la derrota 105-100 contra los Rockets. Los 14 puntos, cinco asistencias y cuatro rebotes haciendo el papel de suplente demuestran el potencial del armador que tiene a George Hill para que lo lleve de la mano en lo que está ready para tomar la batuta del equipo.

 

 

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