A dos semanas de que se llenen las gradas, se suden los uniformes y se pelen las rodillas los atletas del mejor baloncesto del mundo, ya los rosters están listos, las estrategias estudiadas y las esperanzas en alto para los 30 equipos de la liga antes de que los verdaderos protagonistas se despeguen de los contendores ficticios.

Como parte de la serie de análisis por conferencia y divisiones, comencemos con la del Pacífico de la Conferencia Oeste, donde se aposenta la crema de la crema de la NBA en Golden State:

Warriors:

Lo bueno se pone mejor para el equipo de Oakland. Un año más de acoplarse para un equipo que no necesitó mucha química para ganar desde el arranque en la pasada temporada. Récord de 16-1 en la postemporada en ruta al campeonato, los Warriors terminaron con el mejor récord en la liga aunque Kevin Durant perdió 20 juegos durante la temporada regular. También barrieron la conferencia del Oeste a pesar de descansar jugadores en plenos playoffs, señal indiscutible de la confianza en su dominio. Con tres de los primeros 10 jugadores en el famoso ranking de Sport Ilustrated, Durant en la segunda posición detrás de LeBron, Curry tercero y Draymond décimo, y un cuarto en la posición 20, Klay Thompson, Golden State está posicionado para dominar por, al menos, los próximos cinco años con todos sus jugadores entrando a la cúspide atlética de su carrera. Lo único que podría debilitar a los campeones sería lesiones basadas en fatiga luego de tres finales corridas para todos sus estrellas, excepto Durant, quien también participó en las finales de conferencia el año antes de correr a los brazos de Curry para ganar un campeonato. Con un excelente dirigente, habilidades que se complementan y con algunos de los mejores tiradores de la línea de tres puntos de todos los tiempos en la era dorada del tiro a larga distancia, no hay nadie que pueda con los Warriors. La adición de Omri Casppi es otro ejemplo de la excelente administración al mando del equipo. Un jugador de un alto IQ baloncelístico, que aporta a una buena química y se acopla al rol que se le pida. Si Nick Young, y el robo de la segunda ronda en el draft, Jordan Bell, aportan algo a la rotación sería la cherry en el mantecado. Apaga y vámonos que nadie puede con Golden State.

Clippers:

No es fácil recuperarse de la pérdida de quien ha sido uno de los mejores jugadores por más de una década, pero a eso se enfrentan los Clippers tras la salida de su capitán CP3. Reemplazando talento extremo en el tope de las escuadra con más profundidad en el banco, los Clippers, de contar con salud en la temporada regular, deben entrar a la postemporada. Es ahí que se encuentra la clave mayor, con importantes jugadores, Danilo Gallinari, Patrick Beverly y en especial su estrella Blake Griffin, con severos trasfondos salubristas. Griffin en especial ha sido una momia ambulante los últimos años, llevando a su batallón a despedirse en la primera ronda de los playoffs con Blake mirando desde el banco con una de sus 100 dolencias. De regresar a su capacidad física, Griffin sigue siendo uno de los jugadores más completos, con una subestimada habilidad de pasar el balón y vivir en la línea de las tiradas libres. DeAndre Jordan, fresquecito de su primera selección al Juego de Estrellas, dependía bastante de la magia de CP3. Jordan promedió 1.53 puntos por posesión en el pick and roll con Paul, la marca más alta entre jugadores con al menos 100 picks. Habría que ver su evolución sin un armador creador. La llegada del ingenioso Milos Teodosic, el mejor pasador de Europa, trae mucha emoción aunque habría que ver cómo se mide al nivel atlético de la NBA. Con buena fortuna en el renglón de las lesiones, los Clippers deben entrar a la postemporada en una históricamente competitiva conferencia del Oeste, aunque se espera una salida sin mucha fanfarria.

Lakers:

Un alza en talento para un equipo que terminó con el tercer peor récord en la liga no parecería ser de tanto impacto, pero todo es más grande y fabuloso en La La Land. La llegada del armador Lonzo Ball trae aires de esperanza a una franquicia que necesita de un cambio de cultura al no participar de los playoffs desde que Kobe Bryan, Dwight Howard y Steve Nash usaban el purple and gold hace cuatro años. Las adiciones de Brook Lopez y Kentavious Caldwell-Pope, junto a la salida de D’angelo Russell, que traía serios problemas de química, tendrán la escuadra al menos más competitiva. La pérdida de su pick en el draft entrante por un cambio pasado también elimina la tentación del tanking para obtener una mejor posición en el sorteo de novatos. Todo enfoque en Los Ángeles será en el verano del 2018, cuando tendrán dinero en el salary cap y varios agentes libres, entre ellos LeBron James, Paul George y Boogie Cousins, interesados en la luces de Hollywood.

Phoenix:

Llueve y no escampa donde menos se espera. La franquicia del desierto ha ido en picada desde la salida de Steve Nash. Una obvia decisión de tankear sin disimulo tiene a la franquicia con una clara ruta llena de esperanza, malos ratos y peor baloncesto. Su mejor jugador actualmente, Eric Bledsoe, parece más una ficha de cambio que un pilar del futuro. La presencia de los jóvenes Devin Booker (20 años), Josh Jackson (20), y a menor escala Dragan Bender (19), al menos ofrecen promesa de un futuro más brillante, pero en una desafiante conferencia del Oeste, con al menos 13 equipos mejores que ellos en este momento, serán varias las visitas al lottery antes de ver a los Suns nuevamente en los playoffs.

Sacramento:

A diferencia de los Suns, los Kings se proyectan como uno de los peores equipos en la liga, pero sin ese ser parte del plan. Indiscutiblemente la franquicia peor corrida en la liga. Las firmas de veteranos como Vince Carter, Geroge Hill y Zach Randolph solo les añaden dos o tres victorias que los alejan de esa vital alta selección en el próximo sorteo de novatos, pero los deja a millas de la octava posición en el oeste. El desarrollo de jóvenes como De’aaron Fox, Willie Cauley Stein y Skal Labissiere debería ser el enfoque para un equipo que no exhibe una escuadra competitiva desde el queridísimo núcleo de Chris Webber, Vlade Divac, Peja Stojakovic y Mike Bibby.

 

 

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