En la lona los árbitros internacionales

Uno piensa en Luis Pabón, y enseguida le salta a la mente la imagen del árbitro de boxeo puertorriqueño de mayor exposición internacional en los últimos años.

De hecho, Pabón ha trabajado en 154 peleas de título mundial de hombres y otras 12 de mujeres en una carrera que data de principios de los años noventa, y ha sido el tercer hombre sobre el ring en combates de campeones como Genady Golovkin, Sergey Kovalev, Vasyl Lomachenko, Wladimir Klitschko y Alexander Povetkin en los tiempos más recientes.

Pero mientras que en años anteriores promediaba unas 10 peleas internacionales de título mundial al año, su promedio ha venido descendiendo: el año pasado, dijo, trabajó en siete.

Y este año, en seis meses, ha trabajado en apenas dos y, según dijo Pabón, que trabaja peleas de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y la Asociación Mundial de boxeo (AMB), no tiene prevista ninguna asignación para el futuro inmediato.

“Es algo por lo que estamos pasando todos los árbitros a nivel internacional”, dijo. “Hace un tiempo que las oportunidades de trabajo han venido bajando y ahora estamos prácticamente en un punto muerto”.

Según Pabón, por muchas y diferentes razones, Latinoamérica, Europa y el Oriente -con la excepción  de Japón- han bajado drásticamente la presentación de peleas de título mundial de alto nivel que ameriten la presencia de árbitros o jueces internacionales.

“En Latinoamérica está muerto”, dijo. “Las excepciones son Argentina y México, donde siguen dando muchas carteleras, pero en su mayoría son carteleras pequeñas”.

“Sí hay muchas peleas de título de mujeres”, agregó, “pero el presupuesto de esas peleas es mucho menor: a un árbitro pueden pagarle $500 por trabajar una pelea de título femenino, y traerlo de afuera puede costarles más que eso”.

“A Argentina ya yo he ido 11 veces, pero eso fue en la época en que Omar Narváez era campeón y hace años que no voy”, agregó.

En Europa, dijo, Francia e Italia, otrora potencias mundiales, están de capa caída, y, en Alemania, “solo hay un promotor grande, Sauerland, y este solo tiene un campeón: el supermediano de la AMB, Tyron Zeuge”.

“En el Reino Unidos es donde más peleas están habiendo y tienen nueve campeones mundiales”, dijo, “pero allá ocurre lo mismo que en Nevada, California o Nueva York en Estados Unidos: la comisión nacional nombra un juez y al árbitro ingleses”.

En Oriente, agregó, solo Japón se mantiene boyante con varios campeones, “pero hay que recordar que somos muchos los árbitros internacionales que estamos compitiendo por lo mismo”.

En Estados Unidos, el acceso de árbitros internacionales es limitado por lo dicho anteriormente: en Nevada, California y Nueva York, los tres estados donde se celebran la mayoría de las peleas ‘grandes’, por reglamento las respectivas comisiones estatales nombran a oficiales locales como árbitro y uno de los jueces, al igual que ocurre en Puerto Rico.

“No es que yo crea que necesite trabajar en Las Vegas para subir un escalón más mi carrera ni nada parecido”, dijo, “pero la realidad es que yo no he trabajado una sola pelea en Nevada”.

“Y en Nueva York tuve la suerte de que en enero conseguí mi licencia”, agregó, “pero en Nueva York han bajado mucho las carteleras desde que se impusieron unos seguros muy altos después de la pelea en la que el peso completo ruso Magomed Abdusalamov casi muere en su pelea con el cubano Mike Pérez, y los promotores más pequeños han dejado de dar carteleras”.

Aparte de eso, dijo, “en Nueva York hay 23 árbitros”.

En todo caso, dijo, aunque hace seis meses que tiene su licencia, Luis Pabón está esperando todavía su primera asignación para trabajar como árbitro en la Gran Manzana.

En fin, a Pabón solo se le ocurre una palabra para describir la posición actual de los árbitros internacionales: “Frustrante”.

 

 

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