La salida del pretencioso Phil Jackson como presidente de los Knicks de Nueva York trae consigo una ola de esperanza luego de varios años de pura incompetencia.

Definieron su era como presidente los malos cambios, malas firmas y más importante aún, una falta de interés que pusieron en primer plano su falta de profesionalismo.

Sus méritos como dirigente no son cuestionados y lo mantienen en el debate del mejor coach de todos los tiempos con Red Auerbach, de los Celtics, y Gregg Popovich, de los Spurs, pero su incompetencia al comando de la franquicia lo hicieron lucir como un amateur sin conocimiento alguno de una estructura baloncelística.

Pero es sin duda alguna su actitud de sabiondo y su dejadez lo que realmente ofendieron a los neoyorquinos durante su estadía.

Su silencio a través de momentos de crisis durante la pasada temporada, como la desaparición de Derrick Rose y el uso de la violencia para remover de su asiento a la leyenda de los Knicks, Charles Oakley, molestó a la prensa, que se tenía que conformar en las conferencias con las respuestas del dirigente Jeff Hornacek, trabajo que le correspondía a Phil.

Tan reciente como hace una semana, el analista de ESPN, Jay Williams, reportó que Phil Jackson, en su rol como presidente de los Knicks, estaba durmiendo durante una entrevista a uno de los mejores prospectos del sorteo de novatos.

Su desconocimiento del tope salarial tiene a los Knicks con las manos atadas, convirtiéndola en una escuadra que con suerte competirá para entrar a los playoffs.

Con todos los nombres estelares en el mercado, ha quedado prácticamente en el olvido el anotador de ascendencia boricua Carmelo Anthony, que ha terminado desterrado de toda relevancia en la liga por la mala administración del egocentrista Jackson.

Hasta el más grande de los críticos de su estilo de juego (quemando el reloj con un juego de piernas que muchas veces no lleva a nada, su condición física, cuestionada todos los años cuando regresa del off-season con varias libritas extra), y de las decisiones que ha tomado en su carrera, siempre con una visión a corto plazo a la hora de negociar sus contratos, defendía a Melo en esta coyuntura.

La pedantería de Phil aisló a Anthony, proclamando abiertamente en conferencias de prensa que ya no lo quiere en el equipo. Un “no trade clause” otorgado a Carmelo por el mismo Jackson le da el poder al jugador de vetar cualquier cambio que este no apruebe.

Las malas decisiones y su obstinado interés de seguir corriendo la ofensiva del triángulo, sistema obsoleto en el baloncesto moderno y peor si no tienes a Jordan, Shaq o Kobe como los tuvo Phil en el pasado cuando fue exitoso, llevaron a la franquicia de la Gran Manzana a la ruina.

Un malísimo contrato concedido a Joakim Noah, por $72 millones, cuando no hay evidencia que algún otro equipo estaba dispuesto a ir más alto de $50, y una noche del draft bombardeada de susurros de un posible cambio de la joya de la franquicia, el joven de 21 años y siete pies de estatura, Kristaps Porzingis, han dejado a la franquicia recogiendo los escombros.

Pero la debacle administrativa de los Knicks puede ser la fortuna de otra franquicia. Rumores de la petición de un “buyout” por parte de Carmelo podría convertirlo en un inesperado agente libre, dispuesto a firmar por poco dinero para perseguir la apreciada sortija.

Obviamente los Cavs y su amigo de escuela superior, LeBron James, lo recibirían con los brazos abiertos como una potente arma ofensiva. Más aún si no tienen que sacrificar nada en el proceso para obtenerlo.

Esperemos que James Dolan, dueño de la armada neoyorquina, haya aprendido su lección y busque talento y sabiduría más que renombre y titulares a la hora de escoger al próximo cabecilla de la franquicia.

 

 

2 comments

  1. Los Knicks verdaderamente han dado mucho que hablar utilizando el triangulo estas pasadas temporadas- lamentablemente ha sido el triangulo de la incompetencia con tres figuras claves

    Phil Jackson con todo lo descrito en este articulo, donde la falta de interes lo hizo lucir como una persona que vino armada a un duelo de espadas con un cuchillo de mesa.

    James Dolan quien facil puede ser considerado entre los peores dueños en la NBA desde la partida de Donald Sterling. Vamos a dos decadas de carusel de equipos gerenciales y dirigentes al igual que malos cambios que tienen a los Knicks en competencia con los Kings como el hazme reir de la liga.

    Y finalmente Carmelo Anthony, una superestrella que va cuesta abajo y parece que todo el mundo lo sabe menos el. Sus demandas de cambio a NY, en lugar de firmar como agente libre, hicieron que los Knicks tuvieran que desmantelar su equipo para recibirlo, lo cual ha culminado en este desastre de franquicia que tenemos hoy.

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