La llegada del explosivo armador de North Carolina State, Dennis Smith Jr., declarado por mucho como el robo del draft en la novena posición por los Dallas Mavericks, pudiera traer consigo una seria disminución de minutos y manifestar el principio del fin para el astro boricua José Juan Barea.

Con un backcourt que ya de por sí cuenta con un tumulto de talento, el mayagüezano ha recibido una merma en acción y participación con el balón en temporadas recientes.

El hecho de que al magnífico dirigente de Dallas, Rick Carlisle, le guste jugar con dos manejadores en cancha, le da esperanza al boricua de al menos tener alguna función en la rotación, pero la extensa cuantía en talento puede dejar al boricua con menos de 15 minutos por juego por primera vez en ocho años.

La reñida competencia del perímetro se dará entre seis candidatos. El ya mencionado Smith requiere de minutos ya que es visto como un pilar del futuro en la franquicia, pero Carlisle ha demostrado ser de mecha corta con los novatos.

Sembrado en el cuadro regular está Wesley Matthews, versátil defensor que puede recibir muchos minutos al comienzo de temporada como audición para equipos necesitados de ayuda en su posición. Ya los Timberwolves han sido mencionados como un equipo interesado en el veterano.

El francotirador Seth Curry, hermano del dos veces MVP y armador del equipo campeón Golden State Warriors, Steph Curry, ofrece una destreza difícil de igualar con su habilidad de abrir la cancha por su tiro a larga distancia. Yogi Ferrell pasó de no ser seleccionado en el sorteo de novatos del 2016 a adueñarse del puesto como armador titular, especialmente tras las lesiones sufridas por Barea y Devin Harris.

Por último queda Harris, quien a pesar de que sus mejores años han quedado en el pasado, llegando al All-Star en el 2009, sigue siendo un favorito del dirigente por su conocimiento de su plan de juego.

Barea ha luchado con lesiones en las últimas temporadas; la más reciente una de pantorrilla que lo mantuvo entrando y saliendo de la rotación y solo le permitió jugar 35 juegos, la cifra menor desde su temporada de novato. Esto no es más que el resultado de una década atacando la pintura a pesar de ser el jugador más pequeño cada vez que pisa la cancha.

A su favor sigue teniendo su extraordinaria química con Dirk Nowitzki, que a sus 39 años sigue siendo la mejor arma ofensiva del equipo. La potencia en el pick and roll/pop entre estos dos polos opuestos es considerada entre las mejores en la historia, discutidas en la misma línea que la de Stockton/Malone y Nash/Amare, con la variación de Dirk saliendo a buscar el tiro a larga distancia luego de la cortina.

El reconocido periodista de ESPN, Zach Lowe, utilizó a Barea y Nowitzki para explicar el potencial ofensivo del pick and roll entre dos de los más grandes protagonistas de la liga, Kyrie Irving y LeBron James. “Barea y Nowitzki van a poder hacer su pick and pop a los 60 años y aun nadie los va a poder defender”, expresó Lowe en su renombrado podcast “The Lowe Post”.

También le beneficia su relación con Carlisle, que además de haber sido clave en el desarrollo de Barea, se rumora que lo quiere incluir eventualmente en su coaching staff.

La NBA sigue siendo un negocio, y a pesar de que el dueño de los Mavericks, el personaje Mark Cuban, ha expresado su amor por el boricua, esto no significa que no pueda ser utilizado como ficha de cambio, ya sea por un equipo buscando ayuda veterana en el perímetro, entiéndase Golden State, San Antonio o Houston, o para igualar contratos en un cambio grande que incluya varios jugadores.

El núcleo del futuro en Dallas ya está operante en el small forward Harrison Barnes, el centro Nerlens Noel y el armador Dennis Smith Jr. Barea no pertenece a ese cronograma, pero sí puede ser sumamente valioso en un equipo veterano que necesite de 15 a 20 minutos de manos firmes y nervios de acero para esos momentos importantes en la postemporada.

Su actuación como dirigente de los Indios de Mayagüez y su conocido interés en dirigir en la NBA demuestran una astuta estrategia para sus años en el retiro. Su estudio del playbook de su dirigente en Dallas y la toma de cursos de licenciatura en Puerto Rico previo a dirigir a los Indios revelan un plan que no parece ser a medio pocillo.

 

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*
*