“Tiene que demostrar ya sus quilates”

En una especie de media tour telefónico con algunos de los principales medios de prensa el país, el promotor Bob Arum prácticamente  le dio a principios de esta semana un ultimátum a Félix Verdejo para que emerja de una carrera que hasta ahora considera decepcionante y demuestre que es verdaderamente el gran prospecto que Arum firmó para su empresa Top Rank en 2012.

“Es ahora o nunca”, le dijo Arum por ejemplo a Antolín Maldonado, de El Nuevo Día. “Es lo que él está enfrentando ahora porque ha decepcionado últimamente y todos lo sabemos. Parecía una estrella emergente y luego no lo fue. Ahora tiene la oportunidad de convertirse en una estrella naciente otra vez”.

Claro, Arum hizo sus comentarios con el fin de promocionar para la fanaticada de Puerto Rico su cartelera del 20 de abril en el Madison Square Garden, estelarizada por la defensa el campeón welter de la OMB, Terence Crawford ante el británico Amir Khan.

En ese programa, el boricua Christopher ‘Pitufo’ Díaz (24-1 y 16 nocauts), ahora haciendo campaña en el peso pluma, estará enfrentándose al invicto zurdo Shakur Stevenson (10-0 y seis), medallista de plata en las Olimpiadas de 2016 y uno de los principales prospectos de la Top Rank, y Verdejo (24-1 y 16), ahora peleando en el peso ligero, chocará con el costarricense Bryan ‘Tiquito’ Vásquez (37-3 y 20), un excampeón junior ligero ‘interino’ de la AMB.

En el combate estará en juego el llamado título ‘Oro’ de la AMB, y el vencedor se convertirá entonces en el retador de quien gane el próximo combate entre el cubano Rances Barthelemy y Mike Easter, Jr. por el cetro ‘regular’ del organismo.

Lejos de tomar a mal las expresiones del promotor, Ricky Márquez, manejador y entrenador del boricua, las asimiló sin ningún problema.

“Cuando tomamos la decisión de firmar con Bob Arum”, recalcó, “aunque todo el mundo quería firmar a Félix, lo hicimos porque yo sabía que él era el mejor promotor del mundo”.

“Y una de las cosas que más me gusta de él es que siempre ha sido un straight shooter, que dice las cosas como las piensa”, agregó. “Y le habla a uno de frente, como hacen los hombres”.

“Además”, dijo, “todo lo que dijo es verdad: no son unas palabras que ponen una presión adicional, porque la presión ya está ahí”.

“Félix tiene que demostrar ya sus quilates”.

Aunque solo tiene 25 años, las lesiones y algunas actuaciones decepcionantes, lideradas por un fatídico nocaut en el décimo asalto ante el mexicano Antonio Lozada, Jr. en el Garden en marzo del año pasado, parecieron descarrilar la carrera del olímpico de 2012 que en determinado momento estuvo clasificado primero en las 130 libras por la OMB y Top Rank promocionaba como el próximo Miguel Cotto o Tito Trinidad.

“Lo importante es ganar esta pelea”, dijo Márquez.

“No digo que vaya ahora a complacer a todo el mundo, porque eso es imposible: ni siquiera Jesucristo pudo hacerlo”, agregó.

“Y obviamente va con un rival peligroso: Vásquez es un excampeón mundial que se cambia a lo zurdo, rápido, al que nunca han tirado”, agregó sobre el peleador de 31 años que también está ligado a la Top Rank.

“Vamos a ver si Félix puede descifrar su estilo”.

Pero Márquez cree que su pupilo lo logrará.

“Estoy seguro que después de esta pelea vamos a celebrar y a sentarnos con Bob Arum a beber una botella de champaña y a hablar de los próximos pasos en su gran carrera”.

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