Butler: talento y mala actitud en el mismo saco

Por fin corazón por fin…y al final, en una jugada cínica del destino, es hacia la ciudad del amor fraternal.

Luego de más de tres meses de una petición de cambio que se tornó en burlas, faltas de respeto y negociaciones que emulaban la toma de un rehén, Jimmy Butler al fin logró su anhelo de salir de Minnesota.

El cambio oficial es Butler y Justin Patton — cuyo contrato caduca el próximo verano y su carrera anda en la cuerda floja –, hacia Filadelfia por Robert Covington, el croata Dario Saric, Jerryd Bayless y un turno de segunda ronda en el draft.

Aunque con una escuadra imperfecta, en especial por la falta de tiradores a distancia alrededor de su ahora equipo de tres estrellas, el cambio ubica a los Sixers entre la élite de la liga en lo que ha talento respecta, con tres de los mejores 20 jugadores de la liga en las proyecciones de comienzo de temporada. Solo los Warriors los superan con cuatro.

Las serias preocupaciones podrían venir en el camerino.

Butler no se fue de Chicago con la mejor de las relaciones, y su actitud en los pasados meses ha confirmado una falta de profesionalismo que puede chocar con la personalidad seria y un poco de diva de Ben Simmons, y la carencia de pelos en la lengua de Joel Embiid, a la vez que su abuso psicológico y propensidad al bully con jugadores jóvenes podría acabar de aniquilar la psiquis de Markelle Fultz.

En la pasada semana, Butler decidió celebrar junto al público en Golden State mientras dominaban a su equipo en la cancha, y ha optado por no jugar partidos aleatoriamente con la excusa de sufrir de alguna dolencia general.

Adrian Wojnarowski y Zach Lowe, de ESPN, ya confirmaron que el plan es firmarlo el próximo verano a un contrato del máximo de cinco años que podría ser de $190 millones.

Para Minnesota se trata de un cambio relativamente bueno, aunque sin mucho potencial.

Covington y Saric le permiten al presidente y dirigente del equipo, Tom Thibodeau, mantener la terca decisión de querer competir por una baja posición en la postemporada en la temeraria Conferencia del Oeste.

Ambos son buenos jugadores de reparto con las herramientas para complementar al ultra talentoso Karl Towns, pero escasean de potencial de estrella, en contraste a los jugadores que se mencionaron en negociaciones a comienzos de la travesía, como Josh Richardson, del Heat, y Caris LeVert, de los Nets, ambos teniendo las mejores temporadas de sus jóvenes carreras.

El traspaso se da luego de la quinta derrota al hilo de los Timberwolves y trae un respiro a ambos Towns y Andrew Wiggins, quienes han tenido que lidiar con las malas actitudes de Butler y los cuestionamientos de la prensa sobre el maligno locker room.

Butler llegó a Minnesota en la noche del sorteo del 2017 proveniente de Chicago, en un cambio por Zach LaVine, Kris Dunn y los derechos de la futura estrella Lauri Markkanen.

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