¿Javy o Yelich?

En 1989, Robin Yount, de los Cerveceros de Milwaukee, obtuvo su segundo trofeo de Jugador Más Valioso de la Liga Americana cuando, en la votación de los periodistas, superó por escaso margen a otros tres fuertes contendores al galardón.

Y su principal rival lo fue el boricua Rubén Sierra, toletero de los Vigilantes de Texas, quien quedó segundo en la votación al recibir 228 votos, 28 menos que Yount.

Cal Ripken, de los Orioles, quedó tercero con 216 votos y George Bell, de Toronto, cuarto con 205.

Aunque para esos entonces todavía no estaban en boga el WAR u otras estadísticas tan sofisticadas como las que se invocan hoy en día, lo cierto es que muchos pensaron en 1989 que Sierra debió haber sido el ganador.

Y no solo por razones patrióticas ni nada parecido.

Yount, un extorpedero que en 1989 se desempeñaba exclusivamente en los bosques, sin duda tuvo un gran año, al promediar .318 con 21 jonrones y 103 remolcadas para unos Cerveceros que, con marca de 81-81 llegaron cuartos en la División Este, cuando todavía se jugaba con solo dos divisiones.

Pero Sierra tuvo un año mejor: .306 con 29 cuadrangulares, liderando la Liga tanto en triples (14) como en carreras remolcadas (119) para unos Vigilantes que llegaron cuartos en el Oeste con 83-79.

En todo caso, ninguno era un jugador defensivo de primera ni tampoco había conducido a su equipo a una posición más privilegiada que el otro, así la decisión parecía destinada a basarse básicamente en producción ofensiva, y ahí Sierra tenía una clara ventaja.

Yelich estuvo a punto de ganar la triple corona.

 

Como suele ocurrir en estos casos, se habló algo de que había habido discrimen o racismo contra el boricua, pero es probable que lo que también influenciara la decisión de varios periodistas fuera que Yount era un veterano admirado y accesible que ya tenía 34 años y llevaba 16 temporadas en las Mayores, mientras que Sierra, menos accesible con la prensa tal vez por la barrera del lenguaje, apenas estaba en su tercera temporada completa.

Y quizás algunos creyeron que ya tendría otras oportunidad de ganar la selección si en realidad era bueno.

Este año, curiosamente, se gestó una competencia similar entre un boricua y un blanco norteamericano, pero esta vez el caso se dio en la Liga Nacional.

Al igual que Yount, sin embargo, el blanco norteamericano juega en los bosques y lo hace para los Cerveceros, que se mudaron a la División Central de la Nacional en 1998.

De 26 años de edad y bateador zurdo, Yelich, quien debutó con Milwaukee este año después de pasar cinco temporadas con los Marlins, es considerado un defensor por encima del promedio, desempeñándose mayormente en los jardines izquierdo y derecho, pero también en el central.

Y ofensivamente, ni hablar: luego del juego de desempate de este lunes contra los Cachorros, Yelich terminó la temporada ganando el título de bateo de la Nacional (.326), quedando segundo en cuadrangulares (36) y también segundo en impulsadas con 110.

Ofensivamente, sin embargo, tuvo un gran rival en Javy Báez, de los Cachorros, quien, luego del juego de desempate, terminó la temporada liderando la Liga con 111 remolcadas, con 34 cuadrangulares y .290 de promedio.

Pero Báez es un extraordinario jugador defensivo del que se dice que no ha ganado todavía un Guante de Oro debido a que se desempeña en varias posiciones: este año jugó 104 partidos en segunda base, 65 en el campo corto y 22 en tercera base -obviamente jugando a veces más de una posición en el mismo juego-.

Y, hablando de WAR –Wins Over Replacement-, la estadística que se presenta para medir la cantidad de victorias que un jugador propicia por encima de las que habría propiciado un jugador promedio-, ambos estuvieron espectaculares: Báez tuvo un 6.2, y Yelich un 7.4.

El boricua Dickie Thon, quien en su época fue también un destacado torpedero de Grandes Ligas, opina que Javy debe ser el seleccionado, aunque admitió que tal vez los periodistas votantes no opinen así.

“Primero, porque Javy es un jugador del centro del cuadro, y no es común que un jugador del medio del cuadro tenga esos números ofensivos”, dijo.

“Pero también se debería tomar en cuenta el que un jugador del cuadro tiene que hacer mucho más que, digamos, un jardinero: Javy no solo juega varias posiciones, sino que tiene que estar corriendo por todo el terreno, aparte de que es un gran corredor (21 bases robadas)”.

“Cuando uno juega en el cuadro, tiende a cansarse más al final de la temporada: eso fue algo que me pasó a mí”.

Pero, claro, para Dickie, un triunfo de Yelich no resultaría tan descabellado como aquel obtenido por Young hace 29 años.

“También ha tenido tremendo año”, reconoció.

 

 

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