Pueden competir en un alto nivel

Durante la carrera hacia el primer campeonato en el 2015 de esta nueva generación en Golden State, los Warriors se cruzaron en la postemporada primero con los Pelicans sin Jrue Holiday –fuera por lesion–, armador todo defensa de quien se requería que defendiera al MVP de la temporada Steph Curry; luego en la segunda ronda contra los Grizzlies, que tenían a Mike Conley –otro armador todo defensa–, jugando a medio pocillo con una fractura facial, y en la final de conferencia contra los Rockets sin Patrick Beverley, considerado uno de los mejores tres armadores defensivos.

Cuando llegaron a las finales se cruzaron contra Cleveland, que venía sin Kevin Love por una operación de hombro, y que luego perdió a Kyrie Irving en el primer juego de la serie.

Dentro de todos los factores para competir en la élite de la NBA, la buena o mala fortuna en lo impredecible es un componente de importancia.

Veamos los equipos que, si todo les sale bien, pueden encontrarse compitiendo en el más alto nivel en la NBA que inicia el 16 de octubre.

Toronto Raptors:

Los Raptors adquirieron un talento en Kawhi Leonard con el potencial de ser el mejor jugador en la Conferencia. De la escuadra mantenerse saludable, el cuadro de Lowry, Danny Green, Kawhi, Serge Ibaka y Jonas Valanciunas puede competir con cualquiera en la conferencia, de la mano del banco que se presentó como el más efectivo en toda la liga la pasada temporada. La armada tiene la capacidad de ser uno de los mejores equipos defensivos en años recientes.

Milwaukee Bucks:

El desfile de malos dirigentes en los últimos años en Milwaukee ha dejado un equipo con mucho talento y poca productividad en la postemporada. La llegada de Mike Budenholzer, uno de los dirigentes más respetados en la liga, debe enderezar el barco. La infinidad de herramientas a su disposición solamente con la presencia de Giannis Antetokounmpo, crea altas expectativas en la temporada, y Khris Middleton sigue siendo uno de los jugadores más subestimados en ambos lados de la cancha.

San Antonio Spurs:

Esta temporada comienza una nueva era en Texas. Los Spurs entran por primera vez desde el 97’ sin Duncan, Manu y Tony Parker. La controversial salida de Kawhi también los deja sin una superestrella en la escuadra desde el 89’, cuando David Robinson vistió el uniforme por primera vez. Aun así, es difícil, y a estas alturas un tanto irresponsable, apostar contra Gregg Popovich. Es cautivadora la idea del tipo de jugador en que se puede transformar DeMar DeRozan bajo la tutela de Pop. Aun cuentan con LaMarcus Aldridge en el poste bajo; un prodigio defensivo en el joven armador Dejounte Murray, y una cultura ganadora que mantiene a los Spurs en la élite.

Utah Jazz:

Los Jazz arrasaron durante la segunda mitad de la temporada, luego de unos serios ajustes tras un flojo comienzo. Rudy Gobert tuvo su acostumbrada monstruosa temporada en el lado defensivo de camino al premio de Jugador Defensa del Año. Ricky Rubio transformó su juego para adaptarse a la ofensiva democrática del coach Quin Snyder, y el novato Donovan Mitchell salió del anonimato para competir por el premio de Novato del Año, llegando segundo en votación ante el fenómeno de los Sixers, Ben Simmons. Con excelentes jugadores de reparto como Joe Ingles, Derrick Favors, Dante Exum y Jae Crowder, los Jazz deben competir por los primeros cuatro puestos en la desafiante conferencia del Oeste.

 

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