Llena de interrogantes la revancha

Cuando en febrero de 2015 comenzó a hablarse por primera vez de la posibilidad de que se enfrentaran Gennady Golovkin y Saúl ‘Canelo’ Alvarez, el imponente campeón kazajo fue colocado como un favorito abrumador por una casa de apuestas: 3 ½ a uno.

Sin embargo, cuando en mayo de 2017 se anunció oficialmente que el combate se celebraría en Las Vegas el 15 de septiembre, su favoritismo se había encogido casi como el nivel de popularidad de Donald Trump: 1.65 a 1.

¿Qué pasó?

“En los últimos 15 meses, Golovkin pasó de ser un campeón de 33 años de edad en su momento de mayor esplendor para convertirse en un peleador de 35 años que ha perdido un poco”, analizó entonces Jason Snowden, de la página Bleacher Report.

La pelea que convenció a muchos de que Golovkin iba en descenso fue su cerrada (115-112, 115-112 y 114-113) victoria por decisión ante Daniel Jacobs el 18 de marzo de 2017, una pelea unificatoria en la que Jacobs, el campeón de la AMB, no solo rompió la racha de 22 nocauts seguidos que llevaba Golovkin sino que, según algunos analistas, hasta pudo haber merecido la victoria.

Muchas cosas han pasado desde entonces, incluyendo el polémico empate con el cual Golovkin retuvo sus cetros en la primera pelea con Canelo.

Lo primordial es que la revancha, programada inicialmente para el 5 de mayo, tuvo que aplazarse en febrero cuando Canelo dio positivo a clembuterol y fue suspendido por la Comisión de Nevada, mientras que Golovkin aprovechaba esa misma fecha para hacer lo que puede considerarse solamente como una pelea preparatoria al despachar a Vanes Martirosyan en dos asaltos para mejorar su marca a 38-0-1 y 34 y empatar con Bernard Hopkins con 20 defensas como monarca de las 160 libras.

Durante meses se ha desatado entonces una batalla campal mediática de acusaciones mutuas, críticas y hasta insultos personales: en general, Golovkin y su entrenador mexicano, Abel Sánchez, han tildado a Canelo de tramposo por el clembuterol, descartando su explicación de que la sustancia había entrado a su cuerpo debido a que se encontraba en la carne contaminada que había comido mientras se hallaba entrenando en México, mientras que Canelo se ha dado por ofendido e insultado ante lo que considera una falta de respeto.

Pero hay dos imponderables: ¿será cierto que Golovkin se halla en pleno declive, y que hasta es posible que este sea más notable ahora que ya cuenta con 36 años?

¿Tendrá Canelo (49-1-2 y 34), de 28 años de edad, más confianza, y, por consiguiente, más inclinación para ser más ofensivo, luego de comprobar que Golovkin no pudo hacerle gran daño en la primera pelea?

¿O, por el contrario, Canelo, que se la ha pasado pronosticando que saldrá a buscar el nocaut, se verá mucho más defensivo en esta ocasión al carecer de la fortaleza que supuestamente le brindaban las sustancias prohibidas?

Los que asumen esta postura, de hecho, han venido señalando últimamente que Canelo se ve mucho más delgado -y menos musculoso- para esta pelea.

El legendario entrenador Freddie Roach, sin embargo, es de los que piensan que Canelo tiene ahora las de ganar.

“Debe ser una pelea entretenida”, dijo recientemente en un artículo publicado por Boxingnews24.com. “GGG es mi amigo, me cae bien. Lo conozco muy bien. Pero creo que Canelo es más joven, está más fresco y es más rápido en estos momentos”.

Y, como sea, las apuestas se han escogido todavía más: ahora Golovkin es favorito $1.55 a 1 para ganarle a Canelo, y una victoria de Canelo le pagaría a sus seguidores $1.25 por cada dólar apostado a su favor.

No sería irrisorio, tal vez, esperar otro combate sumamente cerrado, e incluso Eric Gómez, el presidente de la Golden Boy Promotions -la empresa que tiene a Canelo y que presentará este sábado la cartelera en la T-Mobile Arena de Las Vegas- está hablando de la posibilidad de un tercer combate.

“Obviamente yo creo qe Canelo va a ganar porque es un peleador más completo, y tiene más herramientas que Golovkin, pero esta es una pelea muy dura para ambos”, dijo a Fightnews.com.

“Puede pasar cualquier cosa: si  la pelea se acaba por un nocaut temprano no va a ser posible una tercera pelea, pero si la pelea va a decisión y es emocionante, entonces habría grandes probabilidades de una tercera confrontación”.

“Sin lugar a dudas”.

 

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