Russell sobresale entre las ‘bestias’

La posición más fuerte a la hora de crear una jerarquía lo es la de centro. Tres de los mejores seis jugadores de todos los tiempos en la NBA se encuentran en la cima.

El primero en la mención honorífica entraría entre los mejores cinco de todos los tiempos en cualquier otra posición.
La cantidad de miembros del Salón de la Fama sobrepasa cualquier posición, y todas las décadas tienen huellas de centros dominando en algún punto.

Con ganadores sin precedentes ni equivalentes, hasta números que le vuelan la cabeza a cualquier estadístico, la posición tienta a considerables debates.

La inclusión de jugadores que se retiraron hace más de 50 años, y la evolución del deporte en ese tiempo, elimina el debate de quién juega mejor baloncesto y se concentra en quién tuvo una mejor carrera y más impacto en su momento.
Sin más preámbulos, que comience el debate sobre el mejor centro de la historia.

Menciones honoríficas:
Moses Malone, David Robinson, Patrick Ewing, George Mikan, Dave Cowens, Bill Walton, Bob McAdoo, Bob Lanier, Artis Gilmore, Nate Thurmond, Arvydas Sabonis, Yao Ming, Ben Wallace, Dikembe Mutombo, Alonzo Mourning, Willis Reed, Wes Unseld.

1- Bill Russell, Celtics:

“La carrera de Russell es imposible de refutar en el nivel más fundamental de los deportes: ganar.”- Bradford Doolittle analista de ESPN.

Russell es el mayor ganador, no en la historia del baloncesto, sino en la del deporte. Con 11 sortijas en 13 temporadas, ningún atleta ha dominado su tiempo como Russell. Han sido varios los compañeros de equipo que han llorado en entrevistas hablando sobre la experiencia de ser compañero de Bill. Su liderazgo en cancha se queda corto con el que demostró fuera de esta, haciendo frente durante las luchas de derechos civiles de los negros, siempre demostrando dignidad, sabiduría y temple en los peores momentos.

El respeto de sus contrincantes era tal que ganó el MVP –que en ese momento era elegido por los jugadores–, en un año donde Wilt Chamberlain promedió 50 puntos y 26 rebotes, Oscar Robertson un triple-doble, Elgin Baylor 38 puntos y 19 rebotes, Bob Pettit 31 puntos y 19 rebotes y Jerry West 31 puntos, ocho rebotes y cinco asistencias.
Así era la reverencia hacia Russell.

También es probablemente el mejor jugador defensivo en la historia de la liga. Su dominio de la pintura fue el arma de los Celtics durante la dinastía de los 60’.

Su habilidad para dar tapones, que no se contabilizaban en ese momento (estaría en el tope junto a Wilt y Kareem), dio paso a la creación de un baloncesto innovador en su momento, el fast break.

Asimismo se crecía como pocos en el momento de la verdad.

El respetado analista de ESPN, Kevin Pelton, resaltó: “Bill daba un paso adelante cuando más importaba. Según mis métricas, ningún jugador de todos los tiempos contribuyó un porcentaje más alto de valor general en la postemporada que Russell”.

Opinión personal: Russell nunca estuvo interesado en los números, prefiriendo dejar que sus compañeros brillaran, pero aun así sus estadísticas son bastante impresionantes, en especial en las tablas, donde llegó a promediar 25 rebotes por juego y continuamente pasando los 30 rebotes en la postemporada. Sus campeonatos fueron: 1957, 1959, 1960, 1961, 1962, 1963, 1964, 1965, 1966, 1968 y 1969.

2- Kareem Abdul-Jabbar, Bucks, Lakers:
La máquina ofensiva más potente de todos los tiempos. El mejor anotador en la historia con 38,387.
Eso no significa que era dominante solo en ese lado de la cancha, demostrado por sus 11 selecciones al Equipo Todo Defensa, adicional a sus seis MVP, 15 veces en el Equipo Todo Liga y 19 Juegos de Estrellas.

Su dominio, consistencia y más que nada la perdurabilidad, se demuestran con sus sortijas, siendo claves en seis campeonatos con 17 años entre medio del 71’ y el 88’. Su juego se transformó de manera perfecta de uno en el poste bajo a uno de correr la cancha con la llegada de Magic Johnson. Si no fuera por el próximo en esta lista, tendría los números más impresionantes de temporada regular, evidenciado por temporadas como la del 72’ cuando produjo 35 puntos, 17 rebotes y cinco asistencias en un año que aún no se contaban los tapones, categoría que dominó cuatro veces en su carrera cuando comenzaron a contarlos. “Ningún jugador en la historia de la NBA ha combinado el valor máximo con la longevidad así como Abdul-Jabbar. Es increíble pensar que Abdul-Jabbar ganó el premio al Jugador Más Valioso de las finales con 14 años de diferencia”, dijo Kevin Pelton, de ESPN.

Opinión personal: Un jugador intelectual dentro y fuera de la cancha. Al igual que Russell, portavoz de los movimientos en contra del abuso contra los negros. En el tabloncillo, su skyhook sigue siendo considerado el tiro más difícil de defender en la historia del baloncesto.

3- Wilt Chamberlain, Warriors, 76ers, Lakers:
El Superman del baloncesto. Física y estadísticamente nadie ha sido tan dominante como Wilt, probablemente en la historia del deporte.

Su nombre está estampado en prácticamente todas las páginas de récords. Todos conocen de su aventura al anotar 100 puntos en un juego. Entre sus récords tiene el promedio más alto de puntos en una temporada con 50.4, más temporadas dominando en porcientos de campo con nueve, promedio de carrera más alto en rebotes con 22.9, más juegos donde nunca se sentó ni un Segundo, con 79, y más temporadas en las que terminó primero en minutos con ocho. Es muy posible que estuviese primero o segundo en la historia en tapones, luchando con Russell, si se hubiesen contabilizado en su época. Tiene cuatro galardones al MVP, dos campeonatos y una vida de anécdotas dentro y fuera de la cancha.

También fue un abusador desde escuela superior en varios deportes, participando y destacándose en salto alto y las 440 y 880 yardas. Durante su tiempo en la Universidad de Kansas dominó la conferencia en salto a lo alto tres años al hilo y el triple salto con más de 50 pies.

También era considerado el mejor jugador de voleibol de su generación, llegando a jugar luego de retirarse de la NBA en la Asociación Internacional de Voleibol.

Opinión personal: Nunca veremosa otro atleta tiranizar en los renglones de estadísticas. Wilt tuvo temporadas de: (1962) 50 puntos y 26 rebotes; (1963) 45 puntos y 24 rebotes; (1960) 38 puntos y 27 rebotes; (1968) 24 puntos, 24 rebotes y nueve asistencias, y muchas otras que hacen grandiosa la leyenda de Chamberlain.

4- Shaquille O’Neal, Magic, Lakers, Heat, Suns, Cavs, Celtics:
El reconocido periodista, fundador de The Ringer y escritor del libro The Book of Basketball, Bill Simmons, describió perfectamente la carrera de Shaq al compararlo con un estudiante de Universidad que tenía todo el talento del mundo para graduarse con 4.0 pero prefirió graduarse con 3.2 asistiendo a todas las fiestas y pasándola bien.

No se le puede juzgar a la persona que toma esa decisión, pero sí se puede añorar lo que pudo haber sido, y cuánto potencial dejó sobre la mesa.

Para muchos analistas, tanto scouts tradicionales como expertos en estadísticas avanzadas, Shaquille pudo haber sido el mejor jugador de todos los tiempos. Todos los que pudimos ver a O’Neal en la cumbre de su carrera podemos dar fe que, para los que no vimos a Wilt, nunca ha existido un físico en cancha más imponente que el de Shaq.

Muchos recuerdan su fortaleza, pero no su agilidad y flexibilidad que le permitían igualmente ganar con mollero como corriendo la cancha. Con el tiempo, y con la influencia de Phil Jackson, Shaq aprendió a leer las defensas, convirtiendo su cúspide en una comparable con los Jordan y LeBron de la vida.

Su problema lo fue la falta de compromiso con su físico, que lo llevaba a llegar fuera de forma todos los veranos, excepto el año de su único MVP, y fue lo que lo detuvo de llegar a la cima en los rankings y sembró las raíces de las discordias con Kobe, quien sobresalía por su régimen de entrenamiento.

Sus números fueron surreales y su impacto en el juego fue tal que moldeó los primeros pasos del desarrollo de las estadísticas avanzadas.

En esos años se desarrolló el término “La prueba de Shaq”, entre la vanguardia en el desarrollo de sistemas de estudios de estadísticas. La “prueba” consistía en que si tu sistema no ponía a Shaq en el tope de tu estudio, era muy probable que algo andaba mal con el estudio.

A Shaq le gustaba el jangueo, la pachanga y comer un poco más de lo que debía, por ende, en lugar de retirarse como el mejor jugador de todos los tiempos, se tiene que conformar con ser uno de los mejores 10 y el cuarto centro.
Se fue con cuatro sortijas, un MVP, 14 veces en el Equipo Todo Liga, tres en el Equipo Todo Defensa, Novato del Año y tres veces Jugador Más Valioso de las finales. Nada mal para alguien que lo hizo a medio pocillo.

Opinión personal: Muchos revisionistas y a los que se les llaman Kobestan por su fanatismo con Kobe, han tratado de cambiar la historia de quién era más importante durante el famoso threepeat de los Lakers. Cambia a Kobe por Vince Carter o T-Mac y es muy probable que el resultado no variara.
Aquí los números:

finales 2000 vs. Indiana:
Kobe: 16 puntos, cinco rebotes, cuatro asistencias, un robo de balón y un tapón.
Shaq: 38 puntos, 17 rebotes, dos asistencias, un robo de balón y tres tapones.

finales 2001 vs. 76ers:
Kobe: 25 puntos, ocho rebotes, seis asistencias, un robo de balón y un tapón.
Shaq: 33 puntos, 16 rebotes, cinco asistencias y tres tapones.

finales 2002 vs. Nets:
Kobe: 27 puntos, seis rebotes, cinco asistencias y dos robos de balón.
Shaq: 36 puntos, 12 rebotes, cuatro asistencias y tres tapones.

5- Hakeem Olajuwon, Rockets, Raptors:
Así de fuerte es la posición de centro. La carrera de Hakeem estaría segunda si fuera power foward o shooting guard y tercera si fuera small forward o armador. A Olajuwon se le puede considerar el jugador defensivo más versátil de todos los tiempos, estando primero en la historia en tapones y octavo en robos de balón, el único centro entre los primeros 50 en esa lista.

En su cúspide, el poder de “The Dream” fue tal que se cruzó y dominó en la postemporada o en las finales a Kareem, Shaq, Robinson, Ewing y Motombo.

Poseía un repertorio en el poste bajo que era un manjar de alternativas, que lo transformaban en una locomotora indefendible, en especial en la postemporada, cuando se crecía como pocos.

En su campeonato del 94’, el primero de dos al hilo, los Rockets rodearon a Hakeem de tiradores y jugadores de reparto, dependiendo completamente de la grandeza de Olajuwon para guiarlos al campeonato sin ninguna otra estrella en la escuadra.

En el camino se llevó enredados a equipos de más renombre, incluyendo el trabuco de Portland, con Drexler, Terry Porter, Cliff Robinson, Buck Williams, Jerome Kersey; los favoritos en el Oeste, Phoenix Suns, con Barkley, Kevin Johnson, Majerle, Ainge, Ceballos, AC Green; así como a los Jazz de Stockton, Malone, Hornacek, Chambers; y en las finales a los Knicks de Ewing, Starks, Oakley y Mason, quienes creían tenían la liga en el bolsillo tras el primer retiro de Jordan.

Por más de una década, Hakeem fue la crema de la liga y el segundo mejor jugador de su generación. Junto a Jordan, son los únicos jugadores en ganar el premio de Jugador Más Valioso y Jugador defensa del Año en una misma temporada. Sus 12 selecciones al Equipo Todo Liga y nueve al Equipo Todo Defensa demuestran lo imparable que fue Olajuwon durante su carrera, aprovechándose del retiro de MJ para llevarse dos sortijas.

Opinión personal: Otro jugador que sufrió de mala administración. Desde el 84’ hasta el 96’, Hakeem jugó solo con tres jugadores que cayeron al Juego de Estrellas: Ralph Sampson, Clyde Drexler y Otis Thorpe. Hubiese sido interesante ver a Olajuwon con un buen equipo cruzarse en unas finales con Jordan, ya que la posición de centro siempre fue la debilidad de los Bulls y The Dream los hubiese pulverizado.

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