Nisa: oro con una mano fracturada

La medalla de oro obtenida el miércoles  por Nisa Rodríguez en las 165 libras, una de apenas dos conseguidas por la delegación boxística boricua en Barranquilla, tiene un mérito especial por el mero hecho de que la atleta de ascendencia boricua, nacida en el Bronx, apenas regresó al boxeo dos años atrás tras reponerse de un desprendimiento de retina.

“Me hicieron una operación bastante complicada”, dijo Nisa, de 27 años, una destacada peleadora aficionada que en total ha ganado ocho veces los Guantes Dorados de Nueva York.

“Pero regresé y estaba clasificada segunda en los Estados Unidos cuando de Puerto Rico establecieron contacto conmigo y me invitaron al equipo”, agregó.

“Creo que hubiese tenido la oportunidad de hacer el equipo de Estados Unidos, pero preferí tener esta oportunidad de representar a Puerto Rico, que es de donde viene toda mi familia”, agregó.

Dado su pedigrí, Nisa fue colocada de inmediato en la selección, y compitió por Puerto Rico en el torneo clasificatorio para los Centroamericanos, celebrado en marzo en Tijuana.

Aunque ganó bronce y obtuvo la clasificación, eso casi le cuesta la participación centroamericana.

“En una de las peleas sufrí la fractura de un nudillo de la mano derecha y creo que por eso fue que solo gané bronce”, dijo.

“Después me afectó bastante, especialmente al entrenar, y llegué a temer no poder pelear aquí”, agregó. “Pero los médicos de la Federación (Puertorriqueña de Boxeo) han sido tremendos, así como la terapista (Dania Vega Torres), quien está conmigo aquí en Colombia y ha trabajado conmigo en todo momento”.

“Llegó hasta el punto de que yo ni siquiera sentía ya ningún dolor”.

Pero eso no evitó que ella tuviera que echar el resto para derrotar por decisión 4-0-1 (un juez votó empate) a la colombiana Jessica Caicedo para hacerse de la medalla de oro.

“Fue una guerra, como yo sabía que sería, porque ella es una peleadora fuerte y también era la favorita local”, agregó Nisa.

Así, para la peleadora, que comenzó a pelear a los 17 años y después abandonó el boxeo por un tiempo para dedicarse, como madre soltera, a su hijo Emerson, ahora con nueve años, valió la pena con creces todo su sacrificio.

“Fue difícil porque yo vivo en Nueva York y tengo mi trabajo”, dijo, “y tuve que estar dos meses acuartelada en Salinas durante los entrenamientos”.

“Pero aunque siempre he pensado en hacerme profesional, ahora voy a seguir en esto, buscando participar en los Panamericanos del próximo año y en las Olimpiadas de 2020”, dijo.

“Quiero hacerme profesional, pero también quiero poder decir que fui olímpica”.

El viernes, Ashleyann Lozada ganó también oro, en las 125 libras, al derrotar por 4-1 a la colombiana Yeni Arias.

 

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