“Va a estar mucho mejor”

Cuando Wilfredo Benítez retuvo su cetro súper welter del CMB ante Roberto ‘Mano de Piedra’ Durán en 1982, uno de los peleadores que le sirvió de chata en  los entrenamientos fue un junior mediano de Chicago llamado Luis Mateo.

Ahora, más de 35 años más tarde, Mateo pertenece a la American Boxing Organization de Chicago, una organización que, entre otras cosas, busca ayudar a los exboxeadores que, por alguna razón u otra, requieren de ayuda.

Y Mateo formó parte del grupo de amigos y organizaciones -incluyendo la Fres Oquendo Boxing Academy– que este viernes, después de meses de preparativos, lograron transportar a Chicago al legendario excampeón mundial boricua a la llamada Ciudad de los Vientos, para que allí resida sin contratiempos y reciba tratamiento médico de primera en el célebre Northwestern Memorial Hospital.

El legendario excampeón mundial recibe asistencia a su llegada al aeropuerto. [foto Mario García]
“Nosotros hemos venido muchas veces después del huracán para traer ayuda”, dijo Mateo en una charla con miembros de la prensa en el aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín poco antes de viajar a Chicago.

“Pero cuando estuvimos aquí en diciembre yo dije que quería ver a Benítez, porque me habían  dicho que estaba muy mal”, agregó. “Yo recordaba que cuando lo ayudé en los guanteos en Chicago un día él me invitó a ir de compras y terminó comprándome más de $900 en ropa, algo que para mí era increíble”.

Mateo, quien visitó a Benítez en diciembre junto al peso completo boricua radicado en Chicago, Fres Oquendo, y a David Díaz, quien asiste a Fres en su fundación, quedó impresionado por lo que vio: un  Benítez de 59 años de edad que vivía postrado en una cama, sin poder hablar ni moverse, víctima de una gran gama de padecimientos, encabezados por el Mal de Parkinson.

“Me eché a llorar”, dijo. “Estuve días en los que lloraba tanto que no podía dormir”.

El contendor peso completo Fres Oquendo contesta las preguntas de la prensa. [foto Mario García]
Mateo y el resto del grupo entonces le prometieron a Yvonne, la hermana de Benítez que sirve también como su tutora, que harían  todo lo posible por ayudarlos y llevárselos a Chicago.

“Yo me reí y Mateo me dijo ‘mira qué sarcástica, como ella se ríe”, recordó Yvonne, volviendo a reír en el aeropuerto. “Pero era que ya nos habían hecho tantas promesas que yo no creía que esta se pudiera hacer realidad”.

Pero en efecto, sí fue así.

“Sé que va a estar mucho mejor”.

“Está colaborando todo el mundo”, dijo por su lado Oquendo, quien también ha venido a la Isla en varias ocasiones para traer suministros para los damnificados por el huracán.

“El gobierno de Chicago, el Departamento de Bomberos… en Chicago se da todo tipo de ayuda con los servicios médicos”, explicó.

Además, dijo, su fundación le pagará a la familia un apartamento de tres cuartos localizado cerca del hospital.

Allí acompañarán a Benítez su hermana, Efraín Crespo, el esposo de esta, y el nieto de ambos, Yeiram Mata Crespo.

“Wilfredo va a estar mucho mejor allá”, dijo Mateo.

El Northwestern posee uno de los mejores centros para el tratamiento del Parkinson en todo el país, y fue donde en determinado momento llevaron a Muhammad Ali.

“Ellos también hacen una operación de stem cell (célula madre) para tratar el Parkinson que es de gran ayuda”, dijo Mateo. “Tiene un costo de $95,000, pero estoy seguro de que vamos a conseguir el dinero con colectas y donativos”.

Entre los que fueron al aeropuerto a despedirse de Benítez, quien reinó como campeón en tres divisiones distintas y fue exaltado al Salón de la Fama del Boxeo Internacional, se encontraron los excampeones mundiales Juan Laporte y Juanma López, entre muchos otros simpatizantes.

 

 

 

 

Total
56
Shares

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*
*