Quién es quién en el draft… y quién no

Ninguna liga en el mundo recibe una inyección de talento cada verano que se pueda comparar con la NBA.

No solo se siente más directo e inmediato el impacto de los mejores prospectos, sino que una buena selección puede cambiar el transcurso de la historia de una franquicia, como Tim Duncan en San Antonio o Steph Curry en Golden State.

Esta temporada, vimos tres franquicias rejuvenecer y establecerse como nuevos protagonistas en la escena con novatos al comando.

Los Sixers con Ben Simmons, Celtics con Jayson Tatum y los Jazz, dejados como moribundos luego de la salida de Gordon Hayward el pasado verano, que se levantaron de la mano de su novato Donovan Mitchell.

El jueves la NBA celebrará su anual sorteo de novatos, con varios prospectos con abundante potencial encaminados a cambiar el curso de los peores equipos en la liga, y un boricua apostando a un swing de home run en la segunda ronda.

Aquí los mejores 10 prospectos con sus fortalezas, debilidades y estilos de juegos:

Luka Doncic, Real Madrid. 6-8, PG-SG-SF-PF:

El esloveno entra al draft como el jugador más galardonado en la historia de la Euroliga a solo sus 19 años. Su manejo de balón, visión de armador y tiro a larga distancia son una combinación peligrosa cuando viene en un empaque de 6-8 como el de Luka. Su competitividad, calma bajo presión y confianza lo han llevado a las más altas esferas del baloncesto internacional, y no se espera que eso cambie cuando llegue a la liga. Su carencia de grandes habilidades atléticas, que fácilmente podrían ser resultado de fatiga luego de dos años corridos jugando sin parar, se resalta como una posible debilidad, pero en una liga que busca versatilidad e intelecto en cancha, Doncic es la joya del draft. 

Lugar a ser seleccionado: 1-4

En su mejor versión: Emanuel Ginobili con más cuerpo. Versión super estrella de Joe Johnson.

En su peor versión: un Hedo Turkoglu más enfocado.

Deandre Ayton, Arizona. 7-0, C:

Un espécimen físico como pocos en la liga. Su cuerpo parecería hecho en un laboratorio para jugar baloncesto. La combinación de fuerza y agilidad en el musculoso marco de siete pies lo bautizan como un prospecto a la segura, con pocas posibilidades que no sea exitoso en la liga. Sus pésimos hábitos defensivos, falta de competitividad y su personalidad, un tanto payaso para el gusto de muchos analistas, son posibles piedras en su camino, pero su ventaja física y buen toque al rededor del aro, prácticamente aseguran unos cuantos Juegos de Estrellas para el centro original de las Bahamas.

Lugar a ser seleccionado: 1-2

En su mejor versión: un Patrick Ewing moderno.

En su peor versión: Andre Drummond con mejor tiro a distancia.

Jaren Jackson Jr, Michigan State. 6-11, PF-C:

Con un pedigree baloncelístico, su padre jugó y ganó un campeonato con los Spurs en los noventa, Jackson llega a la NBA con todas las herramientas requeridas de un centro moderno, capaz de proteger la pintura, hacer cambios en defensa para marcar a jugadores de perímetro y anotar el tiro a larga distancia. Se espera que su carencia de fortaleza, la cual le afecta en los rebotes, y lo predecible de su juego cuando se le pide hacer mucho en la ofensiva mejore con experiencia y entrenamiento.

Lugar a ser seleccionado: 3-5

En su mejor versión: Rasheed Wallace sin los problemas de actitud

En su peor versión: Taj Gibson

Mohamed Bamba, Texas. 7-0, C:

Otro prototipo perfecto de la NBA moderna. Bamba corre la cancha como una gacela, tiene brazos para cubrir toda la pintura, consiguiendo el récord de los brazos más largos que se han medido en la historia del draft, con siete pies y 10 pulgadas, y luego de trabajar con el famoso entrenador Drew Hanlen, una preciosa y aparentemente efectiva mecánica de tiro hasta la línea de los tres puntos. Otro a quien se le ha cuestionado su competitividad, y su acostumbrada apatía al juego físico tendrá que cambiar para llegar a su nivel óptimo.

Lugar a ser seleccionado: 3-6

En su mejor versión: Rudy Gobert con tiro a distancia

En su peor versión: Nerlens Noel

Marvin Bagley III, Duke. 6-11, PF-C:

Uno de los jugadores más productivos en la NCAA, con promedios de 21 puntos y 11 rebotes, a pesar de tener que compartir escena con varios prospectos en la universidad de Duke, demuestran el potencial, especialmente ofensivo, de uno de los jugadores más jóvenes en el draft. Su decisión de reclasificarse hace un año para entrar más temprano a la liga parece haber sido la correcta. Sus brazos cortos y lo tieso de su postura cuando defiende en el perímetro puede traerle serios problemas cuando le toque defender el talento de la liga, pero en el lado ofensivo se espera que aporte desde el día uno.

Lugar a ser seleccionado: 2-6

En su mejor versión: Amar´e Stoudemire

En su peor versión: Zach Randolph con más habilidad atlética

Wendell Carter Jr, Duke. 6-10, PF-C:

La definición de un jugador sólido, con mucha más sustancia que brillo cuando está en cancha. Fuerte en la pintura, bueno en la defensa, excelente de espalda al canasto y con un tiro a distancia que es una amenaza para la defensa que decida darle el espacio. Un poco lento de pies y no un atleta explosivo como otros en la lista limita su potencial, pero en un buen sistema, puede ser igual de valioso.

Lugar a ser seleccionado: 6-10

En su mejor versión: Al Horford

En su peor versión: Juwan Howard

Michael Porter Jr, Missouri. 6-10, SF-PF:

Porter estuvo en el tope de la clase hasta que una lesión de espalda lo vio obligado a, no solo perder la mayor parte de su temporada colegial, sino también a someterse a una operación que posiblemente le reste pretendientes para el draft.

En noviembre, Porter pasó por el quirófano para una cirugía mínimamente invasiva. Una microdiscectomía L3-L4 para tratar discos herniados en la espalda. A días del draft Porter no parece haberse recuperado en su totalidad, cancelando entrenamientos por incomodidades a causa de la lesión. Previo a la lesión, el alero se presentaba como una máquina ofensiva, capaz de crear su propia ofensiva contra cualquier defensa y con el físico para atacar el canasto sin miedo. Sus reportados problemas de actitud, enfocados en una actitud de diva hacia sus compañeros menos talentosos tampoco le ha ganado fanáticos entre algunos equipos. Aun así, su talento sigue siendo sumamente tentador, y de los doctores individuales de los equipos sentirse cómodos con el futuro de su espalda, Porter podría seguir siendo una alta selección.

Lugar a ser seleccionado: 2-10

En su mejor versión: Carmelo Anthony

En su peor versión: fuera de la liga por las lesiones.

Trae Young, Oklahoma. 6-1, PG:

El nene lindo de NCAA esta temporada. Sus explosiones ofensivas abrieron muchos noticieros deportivos. Su productividad, al son de 27 puntos, nueve asistencias y cuatro rebotes, son números poco antes vistos para un jugador de su estatura. Young es una nueva generación de jugador, los hijos de Steph Curry, con la confianza y el range para zumbarla desde que pasa la media cancha. La habilidad de pasar el balón y leer la defensa lo hace un arma letal con la bola en la mano. También puede jugar sin la bola, saliendo de cortinas y abriendo la cancha para sus compañeros. Su moldura es altamente preocupante, no solo por lo pequeño en estatura sino por lo delgado y petite en todos los aspectos. Le esperan largas noches defendiendo a los atletas elites con los que se cruzará en la posición de armador, y mucho peor cuando tenga que hacer cambios en defensa para gardear a jugadores en otras posiciones.

Lugar a ser seleccionado: 3-9

En su mejor versión: Mike Bibby con mejor habilidad pasando.

En su peor versión: Aaron Brooks

Mikal Bridges, Villanova. 6-7, SF-PF:

Un jugador de gran progreso, desarrollado en el mejor programa de colegial en los pasados cinco años, la Universidad de Villanova. Mikal llegó sin mucha fanfarria, sentándose un año completo, y subiendo en los rangos del equipo hasta ser el capitán, corazón y líder máximo del equipo campeón de NCAA, su segundo campeonato en cuatro años. La madurez de su juego y lo transformable de su rol en ambos lados de la cancha lo hacen el complemento perfecto para equipos con jugadores estrellas establecidas. Sus 22 años hacen un poco cuestionable cuánto más puede mejorar su juego, pero su nicho como un jugador que defiende varias posiciones mientras mete el triple es de alta demanda en la liga.

Lugar a ser seleccionado: 7-10

En su mejor versión: Otto Porter

En su peor versión: Tony Snell

Miles Bridges, Michigan State. 6-7, SF-PF:

El juego de Bridges es de pura fortaleza y habilidad física. Miles se pudo haber lanzado para el draft hace un año, cuando hubiese sido seleccionado entre los primeros 10, pero decidió regresar al basket colegial para refinar y trabajar en su juego. Jugador versátil que depende del talento alrededor pero con el enfoque y bravura para ser un excelente jugador de reparto y hasta un poco más si cae en un buen sistema.

Lugar a ser seleccionado: 8-13

En su mejor versión: Rodney Rogers

En su peor versión: Derrick Williams

Un boricua entre los candidatos

Dentro del mar de talento disponible en el draft se encuentra el boricua y centro de la selección nacional Tyler Davis. Su juego un poco arcaico, basado más en fortaleza brusca y estatura, que en movilidad y habilidades ofensivas. Si fueran los 90’, su tamaño y productividad en colegial lo tendrían posiblemente en la primera ronda. En el presente se lucha por simplemente ser seleccionado entre los 60 de la noche. Actualmente ESPN lo coloca en la posición 79 entre los prospectos disponibles, pero solo hace falta un equipo que se enamore y vea su potencial. A largo plazo, y en el mejor, practicante utópico de los casos, podría desarrollar un rol como lo tiene Enes Kanter, de los Knicks, quien a pesar de sus serios problemas en la defensa, ataca la pintura para tener buenos promedios y un rol establecido en la liga.

 

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