MVP: la tercera fue la vencida para Harden

La liga hizo oficial la entrega de los premios de temporada a través de su relativamente nuevo NBA Awards, el cual ha recibido sus críticas por celebrarse luego de la temporada, confundiendo al fanático regular que puede llegar a la conclusión que la actuación en la postemporada se toma en consideración.

Aún así, la noche se dio como se esperaba, sin ninguna sorpresa entre los ganadores, que fueron los siguientes:

Jugador Más Valioso:

El gran ganador de la noche lo fue James Harden, quien luego de llegar segundo en dos ocasiones, incluyendo la pasada temporada –que a menos de un año de la premiación todavía muchos cuestionan la victoria de Westbrook –se lleva su primer premio de Jugador Más Valioso, venciendo a LeBron James y Anthony Davis en el camino.

El seis veces jugador estrella y cinco en el equipo todo liga, tuvo una temporada de admirar con promedios de 30 puntos, cinco rebotes y nueve asistencias mientras lideraba a los Rockets al mejor récord de la liga. Una lesión de Chris Paul acabó la temporada de los Rockets, que tenían a los campeones Warriors contra las cuerdas 3-2 en la serie final de la conferencia con el séptimo juego en Houston. Se espera que los Rockets, con Harden guiándolos, vuelvan a ser de los favoritos para destronar la dinastía en Golden State, y más si un tal rey se une a su escuadra.

Novato del Año:

En una de las competencias más reñidas en la historia, salpicada por la controversia por la definición de novato, Ben Simmons, de los Sixers, se llevó el premio tras una de las mejores temporadas en la historia de un jugador en su primer año en la liga, aproximándose a promediar un triple doble con 16 puntos, ocho rebotes y ocho asistencias, adicional a una excelente defensa.

Simmons cualifica como novato a pesar de estar en su segunda temporada, ya que no participó en ningún partido el año anterior tras una operación en su pie derecho. Su magnífica demostración ayudó a los Sixers a alcanzar la segunda ronda de los playoffs.

Entre los finalistas se encontraban la nueva cara de baloncesto en Utah, Donovan Mitchell, quien tomó la batuta abandonada por Gordon Hayward y los guió  a una victoria en la primera ronda contra el Thunder y todos los famosos nombres en su escuadra, y Jayson Tatum, quien utilizó la temporada regular para irse aclimatando a la liga antes de explotar en la postemporada.

Jugador Defensivo del Año:

La ausencia de Kawhi Leonard, quien solo participó en nueve juegos por la ahora famosa lesión, y el miqueo de Draymond Green en la temporada regular, abrieron la puerta a nuevos candidatos, como Rudy Gobert, del Jazz, Joel Embiid, de los Sixers, y Anthony Davis, selección que hace cuestionar si merecía más consideración al MVP por su impacto en ambos lados de la cancha.

Los números de avanzada apuntan a Gobert por su habilidad de proteger la pintura como nadie desde los años de Mutombo, pero perdió 26 juegos de la temporada regular por lesión. El premio parecía estar encaminado a Filadelfia hasta que un cabezazo de su compañero de equipo, Markelle Fultz, le fracturó el pómulo a Embiid haciéndole perder más juegos de lo esperado. Al final del día fue imposible ignorar la marca que deja Gobert en ese lado de la cancha.

Sexto Hombre:

Lou Williams tuvo promedios que fácilmente lo pudieron haber llevar a su primer Juego de Estrellas. Con 23 puntos, cinco asistencias y tres rebotes, Williams fue el jugador más consistente de los Clippers toda la temporada. Se podría debatir si las aportaciones de Eric Gordon (Rockets) o Fred Vanvleet (Raptors) fueron de más valor al darse dentro del contexto de equipos ganadores en sus respectivas conferencias a diferencia de los Clippers, quienes vieron la postemporada desde su casa, pero aun así es difícil cuestionar lo admirable del trabajo de Williams durante toda la temporada.

Jugador de Mayor Progreso:

Premio que tiende a ser un poco conflictivo por la falta de definición del mismo.

En años anteriores se lo han ganado jugadores jóvenes que dan un salto de progresión esperado de futuras estrellas. También se han coronado jugadores establecidos que con nueva oportunidad o en un nuevo sistema, lucen habilidades ocultadas en el pasado.

Este año, y a pesar de una excelente actuación del centro de los Rockets, Clint Capela, no hay debate que Victor Oladipo es el vencedor.

En su quinta temporada, su primera con los Pacers, Oladipo no solo participó de su primer Juego de Estrellas, sino que fue miembro del tercer equipo todo liga. 

De un año a otro, y luego de salir de la sombra de Westbrook, Victor aumentó su promedio de puntos, de 16 a 23; robos de balón, de 1.4 a 2.3; rebotes y asistencias. Oladipo se ha convertido en una fuerza en la Conferencia del Este por los próximos años.

Dirigente del Año:

Este año el premio se debió bautizar ‘El Momento incómodo de la noche’, cuando Dwane Casey obtuvo el reconocimiento a pesar de ser despedido de Toronto tras ser barridos en la segunda ronda por LeBron y su corillo.  “Cuando te botan a pesar de ganar este premio uno se cuestiona si debe hacer esto de nuevo… Todo lo que uno quiere es un dueño que crea en ti”, expresó Casey al recibir el premio y haciendo referencia a su nuevo jefe en Detroit. Dwane venció a Brad Stevens, de los Celtics, y a Quin Snyder, del Jazz, que sobresalieron entre un excelente grupo que fácilmente pudo incluir cinco candidatos más.

 

Total
5
Shares

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*
*