Los números entierran a los Cavs

La disparidad en talento entrando a este cuarto encuentro consecutivo en la final de la NBA, entre los Warriors y los Cavaliers, que comienza el jueves en Golden State, se hace sentir en todos los renglones, en especial en el de las apuestas, donde los Warriors andan rompiendo récords igual que en la cancha.

Las Vegas abrió con Golden State de favorito -1,000 para dominar la serie cómodamente. Eso significa que hay que apostar 1,000 dólares para ganar $100.

La última vez que el margen de apuestas era tan abismal en unas finales de la NBA fue hace 16 años, cuando los Lakers de Shaq y Kobe consiguieron su tercer campeonato al hilo, barriendo a los Nets, que en ese momento se alojaban en Nueva Jersey, con una diferencia de puntos promedio por juego de 9.25.

Los odds para Jugador Más Valioso de las finales, entregado históricamente al mejor jugador del equipo ganador, favorece, como era de esperarse, a los Warriors, con Kevin Durant en un -140.

Si usted cree en las habilidades de Cleveland, o en este caso la habilidad de LeBron James de convertir el agua en vino, sepa que las apuestas están jugosas para los que atrevan a apostar sus finanzas en los Cavaliers.

LeBron se encuentra en un +700 para el MVP de las finales. Si apuesta $100 al Rey, se lleva $800 a su casa.

Cleveland abre en Las Vegas con un +650. Esta es la cifra más grande en su contra para LeBron James en unas finales, prácticamente doblando los +360 que tuvo en el 2007, cuando a solo sus 23 años, guió un equipo aun más triste que el actual contra San Antonio con un Tim Duncan en el tope de sus poderes.

Los Warrios son favoritos para ganar el primer juego de la serie por 12 puntos, empatando el margen de victoria calculado antes del juego más alto para un primer juego de las finales en casi 30 años.

En el 2001 el mismo trabuco de O’Neal y Bryant era favorito predilecto por 12 en el partido inicial mientras se encaminaba a su segundo campeonato, en este caso contra Iverson y los Sixers.

Para los que les guste ver el lado positivo a las cosas, ese primer juego de la serie fue el único que lograron robarse los Sixers cuando Iverson explotó con 48 puntos y Mutombo protegió la pintura a lo mejor de sus capacidades, con 16 rebotes y cinco tapones.

Y para los que aman el romanticismo del deporte, ese juego ha pasado a la historia por el espectacular canasto de Iverson, en el que le pasó por encima a su contrincante en un público acto de humillación. El jugador en el suelo… el actual dirigente de los Cavs, Tyronn Lue.

Con la participación de Kevin Love aún incierta por encontrarse en el protocolo de contusión luego de un fuerte golpe en la cabeza durante el sexto juego en las finales de conferencia, los Cavaliers entran con una moribunda ofensiva de la mano de su acostumbrada pobre defensa.

Sacando a LeBron, y a Love por el momento, Cleveland entra a las finales con Jeff Green como su segundo mejor anotador, promediando 10.8 puntos por juego. Esa es la peor marca para un segundo mejor anotador de un equipo entrando a las finales en la historia de la liga por un amplio margen.

Su posición número 29 en calificación defensiva también es la peor en la historia para un equipo en las finales.

Según los conocedores del mundo de las apuestas, por estas y muchas otras razones, la suerte parece ya estar echada en las finales del 2018.

 

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