Becky Hammon: ¿y el trabajo, pa’ cuándo?

Ya Becky Hammon hizo historia al ser la primera mujer coach asistente en la NBA.
Ahora, para muchos es cuestión de tiempo para subir al próximo nivel; se cree un precedente y se produzca el nombramiento de la primera mujer comandando el banquillo de un equipo en la Asociación.

Sin embargo, para otros, la evidencia sugiere que ese momento todavía está distante.
La primera en la fila para el puesto, sin duda, debería ser la flamante asistente de los San Antonio Spurs, Becky Hammon, y de hecho, las ofertas no han faltado.

Tan reciente como el viernes circuló en la redes el interés de los Detroit Pistons por Hammon, para reemplazar a Stan Van Gundy, según Rod Beard, de The Detroit News.

Ya los Bucks de Milwaukee habían picado alante’, entrevistándola semanas atrás para el puesto que dejó Jason Kidd, aunque luego firmaron a Mike Budenholzer.

También el año pasado la Universidad de Florida le había ofrecido la silla caliente a Hammon para su equipo de baloncesto femenino en la NCAA, división uno. Oferta que la norteamericana dejó sobre la mesa por mantenerse como reparto bajo Gregg Popovich.

Hammon, la jugadora, participó en 16 temporadas en la WNBA desde 1999 hasta 2003, inicialmente con las New York Liberty y luego con las San Antonio Silver Stars, y resultó seleccionada seis veces al Todas Estrellas. También hizo paradas en las ligas profesionales de Italia, Rusia y España.

El reto no es nada nuevo para Hammon, quien no fue altamente reclutada como jugadora a nivel collegial y tampoco fue elegida en el draft.

Sin embargo uno de los momentos más importantes en su carrera se produjo en 2008, cuando, considerada una de las principales figuras en la liga –18 puntos por partido–, no fue convocada para la selección femenina que representaría Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Beijing, China 2008.

En una movida controversial, Hammon aceptó una oferta para representar a Rusia – país con el cual no guarda ninguna relación ancestral- en dicha Olimpiada, ganándose la apatía de muchos que veían a la nativa de Dakota del Sur como una traidora anti-patriota.

Ahora con 41 años , Hammon tomó el puesto como asistente en San Antonio en 2014, luego de una lesión de rodilla en 2013 que la sacó de acción prolongada mientras jugaba para las San Antonio Silver Stars de la WNBA, donde frecuentaba los juegos de las Espuelas.

Varios años antes, en 2012, el destino conspiró para Hammon durante un imprevisto encuentro con el técnico Gregg Popovich -quien admitió ser admirador de la jugadora en aquel entonces- en un aeropuerto de Atlanta, donde ambos pudieron sentarse juntos y conversar todo el vuelo hasta San Antonio. Esa resultaría ser la entrevista de trabajo para Hammon, quien poco más de un año después se acogió al retiro como jugadora, para aceptar la oferta como coach asistente.

Desde entonces el resumé de Hammon ha ido tomando buena forma y fortaleza. Inclusive, en 2015 la organización le cedió la dirección del equipo en el Summer League, donde obtuvieron el campeonato. Siguiendo la ruta de los aprendices de Pop, que incluyen a Mike Brown, Brett Brown y James Borrego, entre otros.
Ya Pau Gasol -jugador estrella de los Spurs- también le dio su bendición, en una revelador escrito para The Players Tribune, donde, entre otras, cosa dijo:

“Becky Hammon puede dirigir en el baloncesto de la NBA. Punto.”

Sin embargo, la historia no favorece a Hammon, si se toma como ejemplo que la NCAA, organización que sirve de vitrina o catapulta para los técnicos antes de llegar a la NBA, no tuvo su primera dirigente femenina -para un programa de varones de primera división- hasta 2003, cuando Teresa Phillips dirigió a la Universidad de Tennessee State. Con la salvedad de que fue nombrada por ella misma, cuando el dirigente anterior dejó el puesto siendo ella directora atlética al momento.

Además de siglos de lucha de género ridícula, Hammon tendrá que luchar contra las dinámicas específicas y la presión social-mediática de ser mujer en un camerino de hombres. Dato que no debe ir más allá, considerando que muchos hombres dirigen equipos femeninos en la WNBA y NCAA.
El salario asignado también será un tema de debate interesante y uno que los medios estarían hambrientos por desmenuzar.
Pero, ¿Cuándo llegará el momento para Hammon?, ¿qué tendrá que pasar, ¿qué es necesario?

Ya Popovich contestó en una nota de Louisa Thomas, para The New Yorker, lo siguiente:

“Tomará a alguien que tenga agallas, imaginación, y no se rija por estándares anticuados. Si la persona es inteligente, es una gran movida de mercadeo- pero no se trata de eso. Tiene que ser porque ella es competente, porque está lista.”

 

 

 

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