¿Moverán a Lillard los Blazers?

Existe una gran posibilidad de que el estelar armador de los Trail Blazers, Damian Lillard, termine entre los primeros siete en votaciones para el premio de Jugador Más Valioso, con muchos votantes diciendo públicamente que también decidieron incluirlo en el primer equipo Todo Liga.

Lillard ha sido la cara de la franquicia desde que llegó a Portland en el 2012, y ha guiado a los Blazers a la postemporada, ofreciendo una inesperada estabilidad luego de la salida de LaMarcus Aldridge.

Pero luego de la humillante barrida en la primera ronda de la postemporada a manos de Anthony Davis y los Pelicans, y con una apretada situación salarial, habría que considerar si es la hora de cambiar a Lillard, o a su partner in crime C.J. Mccollum, en búsqueda de un necesario jamaqueón para que no se repita la deshonrosa salida de hace una semana.

La situación con el salary cap está bastante desagradable. Los Blazers ya entran con un salario la próxima temporada de $110.5 millones en contratos, sin chavos para ir detrás de agentes libres y con un sueldo que crecerá exponencialmente si deciden quedarse con sus propios agentes libre, todos miembros de la rotación que los llevó a una excelente temporada regular que culminó con récord de 49 y 33 y la tercera posición en el Oeste.

Entre los que pueden abandonar el barco se encuentra Jusuf Nurkic, el centro del cuadro regular, adquirido hace un año de los Nuggets, quien mejoró protegiendo la pintura, y quien puede requerir un contrato de más de 15 millones anuales para que puedan mantener sus servicios.

Portland encontró una alineación exitosa durante la temporada de tres armadores, que incluía otro agente libre, el boricua Shabazz Napier, quien, tras un intenso régimen en el verano, mejoró en todas las facetas del juego para convertirse en una pieza significativa en el equipo.

El exceso actual de armadores de calidad en la liga y la falta de necesidad de muchos equipos de rellenar esa posición puede complicar el mercado para Napier y terminar vistiendo los mismos colores a bajo costo, o ser relativamente fácil de reemplazar con armadores de calidad en el mercado.

El único joven en el roster con potencial de ser jugador clave del cuadro regular en el futuro es Zach Collins, un centro de 20 años que fue mejorando durante la temporada, demostrando su versatilidad en ambos lados de la cancha, pero que siempre tendrá un imposible estándar de éxito ya que Portland lo seleccionó tres turnos antes que a Donovan Mitchell, de los Jazz, quien aparenta ser el próximo Dwayne Wade.

Solamente en el exitoso backcourt del equipo se gastará un aproximado por temporada de $54 millones hasta el 2021, $28 millones en Lillard y $26 en McCollum.

Cambiar a uno de estos por jugadores jóvenes, turnos de primera ronda en el draft y contratos con pronta fecha de expiración, podría darle un makeover al roster sin necesidad de tocar fondo con el famoso y controversial tanking.

Si decidieran poner uno de sus pilares en el mercado, en especial a Lillard, serían muchos los equipos con ofertas jugosas para añadir una pieza clave a un equipo cerca de dar el brinco. Algo que ya ha comenzado a sonar es la posibilidad de un cambio con los Cavaliers por el pick de los Nets, actualmente en la posición ocho antes del sorteo, si LeBron decidiera quedarse con la franquicia.

Una alteración a la escuadra también podría ser un tiro por la culata, terminando fuera de los playoffs luego de una exitosa campaña, pero inercia podría ser el peor de los enemigos en un Oeste que cada año se pone más difícil.

 

 

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